Eurobasket | España 99-Suecia 52

Lección NBA para esquimales

Pau Gasol lideró el triunfo de la selección española frente a Suecia, con 25 puntos y 9 rebotes. Roger Grimau, infalible en los triples, puso la puntilla.

<b>DETERMINANTE.</b> Pau Gasol se mostró resolutivo dentro y fuera de la zona, con mates y, también, triples.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Empezaba aquello, y Suecia se parecía a los Lakers: en la ropa, porque después, los suecos jugaban con Burke, ex base del Lucentum. Y España parecía España. Pero con el Rookie del Año 2002 de la NBA. Y a los cuatro minutos, Pau Gasol hizo el milagro. Verán: Gasol remontó la línea de fondo y a canasta pasada estampó el balón hasta el codo en el aro sueco.

Y no sólo fue una canasta acongojante. Fue el 2-8. Y fue un milagro: porque el paseo por las nubes de Pau convirtió el iglú de Södertalje, donde se suele jugar a hockey sobre hielo, en una sucursal del Staples Center de Los Angeles, donde, por cierto, también se juega a hockey sobre hielo. Allí patinan Los Angeles Kings. Aquí hay los Södertalje Kings, que, evidentemente, no es lo mismo, ni por asomo.

Cuando Gasol destrozó la luna del aro sueco como le han enseñado a hacer los entrenadores de los hombres altos en los Memphis Grizzlies, los esquimales del iglú emitieron un resoplido de asombro que se escuchó en el Ártico, en Laponia y también en Memphis, Tennessee. Y a uno le dio la impresión de que aquello se había terminado ya.

No fue impresión, sino certeza: del 4-14 se pasó al 14-19, fin del primer cuarto, con una zonilla alternativa de los suecos, que habían salido pegando. Y fin: 2-15 de salida en el segundo cuarto, cuatro triples consecutivos de Roger Grimau que mandaron la zona sueca a la glaciación final. Y las aspas de Gasol. Y los ocho rebotes de Felipe Reyes. Y 24-44 en el descanso. Y el pobre iglú sueco condenado a los hielos eternos.

Noticias relacionadas

Demolición. Después, demolición y licuación del pobre iglú. Clase de NBA para esquimales aplicados. 28-52: Navarro, entre muñecas que bailan y cinturas que se rompen. 30-54. Vuelo interminable de Gasol. Triple angulado de Herreros, 36-61. Fin del tercer cuarto, el silencio de los esquimales. La clase acabó. Recreo.

Y masacre esquimal: 40-74, 47-81. Números de otras épocas. Como 50-90. Todo culminó con un triple de Gasol, el segundo en su cuenta, sin fallo, dejando marcada la mano del tiro y el índice del número uno, como Luis Miguel en Las Ventas y como Jordan en 1998, en el Delta Center de Salt Lake City. Ese helado Delta Center que es el cubil de... Andrei Kirilenko. Aquí llegamos. España parece sensiblemente más organizada que la Rusia de Freddy Kirilenko y del magnate Prokhorov y que la desequilibrada Serbia, huérfana de Divac y Bodiroga. Queda muchísimo. Hoy pasamos del pobre y desplumado iglú a las torres del Kremlin, al que los submarinos nucleares se les suelen hundir por aquí cerca. Y es que torres más altas que Kirilenko han caído: mucho más altas y duras.

Te recomendamos en Polideportivo