El Guerrouj inicia el asalto al doblete
Pasó a la final de 5.000, como Bekele. De la Ossa estará con ellos


El fervor encontrado de cuatro países y la fe de Alá catapultan a Hicham El Guerrouj a la caza de un doblete histórico: los títulos de 1.500 y 5.000 metros en un solo Mundial. Alá y Marruecos siempre están tras El Guerrouj. Hay un segundo país, Francia, que está afilando la gumía del combatiente de Berkane mucho más de lo que los franceses querrían. Además de Francia y Marruecos, nos quedan los otros dos países que propulsan la ambición del gran sultán del medio fondo. Son Kenia y Etiopía. "Soy un soldado", dice El Guerrouj. "Sé luchar por mi país, por mí mismo y por Alá. ¿Qué puede haber mejor que te llame el rey de tu país, a pie de pista, para darte ánimos y pedirte el triunfo en 5.000 metros, por ti mismo y tú país?".
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Y así, ayer, en las semifinales de cinco kilómetros, horas después de su oro en 1.500, comenzó la lucha de El Guerrouj en busca del Grial de Paavo Nurmi. En la primera semifinal se impuso Bekele y se clasificó Juan Carlos de la Ossa. En la segunda, entre miradas torvas y un respeto que se cortaba con un alfanje, Hicham corrió rodeados de hombrecillos kenianos y etíopes. Entraron en un pelotón lleno de miradas esquinadas, silenciosas. Primero, el etíope Gebremariam, después, Chebli, el favoritísimo del 5.000, Richard Limo... y El Guerrouj, cuarto a sólo 44 centésimas de Gebremariam.
Si lo llega a escribir Lorca, habría reinventado aquello de "los viejos cuchillos tiritando bajo el polvo". Ahora, Federico hubiese puesto "bajo la goma roja del Stade France". Porque cuchillos sí que hay tiritando contra el califa, El Guerrouj. Los cuchillitos que son los colmillos blanquísimos y retorcidos de Francia, Kenya y Etiopía. Puede ser demasiado incluso para el presunto sucesor de Paavo Nurmi. Porque van a intentar destrozarle.