El laud del califa

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Hicham El Guerrouj, califa o sultán, celebró su cuarto título mundial consecutivo de 1.500 metros con una suerte de rituales. Tras el triunfo de la noche del miércoles, el califa Hicham hizo el gesto de tocar una guitarra mora o laúd, "Quería demostrar que me encontraba como en una fiesta entre hermanos". Cierto. El Stade de France estaba repleto de marroquíes que proclamaban su alegría a los cuatro vientos. En plena algarabía, El Guerrouj recibió un teléfono móvil para contestar a la llamada del Rey de Marruecos, Mohamed VI, quien le felicitó, le preguntó por sus intenciones y le animó a doblar oro en 5.000 metros. Al fin, El Guerrouj, quien declaró haber prometido el oro de 1.500 a su hermana pequeña, Meriem, tuvo un último gesto de gran señor o de sultán: se fue a saludar a Hanane, la mujer de Mehdi Baala y cogió en brazos y besó a la pequeña Amelle, la hijita del francés subcampeón.

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