Atletismo | Mundial de París

Kim Collins es el rey de la Colina del Mono

El hombre más rápido del planeta es un héroe en su isla caribeña

<b>TRIUNFAL.</B> El campeón mundial de los 100 metros, Kim Collings, victorioso en el Arco del Triunfo.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

La Colina del Mono es Monkey Hill, un pueblecillo de la islita antillana de St. Kitts y Nevis: San Cristóbal y Nieves. A la Colina del Mono se llega por una autopista que ya se llama Kim Collins y que ahora se puede rebautizar King Collins, como lo hizo L’Equipe. En la ciudad del Rey Sol, en el aniversario de la Liberación de París, el rey fue el pequeño gran caribeño que conquistó la corona mundial de 100 metros en un vuelo de 10.07 por la calle uno del Stade de France.

En Liliput-San Cristóbal y Nieves viven 45.000 personas: menos que las que había en el Stade de France cuando el hombrecito Collins (1, 75 metros, 64 kilos) reinó en las entrañas del herido imperio de la velocidad yankee. Flotaban cosas extrañas en la noche de King Collins. Tomó el oro por la calle uno. "Yo prefería la uno porque sabía que la atención iba a estar en las del centro, que se iban marcando. Me preocupaba Brown". (Nota: el plusmarquista mundial júnior).

Noticias relacionadas

Ayer, Collins se dio un paseo por el Arco del Triunfo. Ahora, Kim vuelve a la Colina del Mono, con el pasaporte diplomático que le dio su gobierno. "Cada vez que llego, un chófer me recoge en el aeropuerto. Es así desde que fui bronce en los 200 m. del Mundial de 2001. En mi país, nadie había ganado nada. Y en 2002, fui oro en los 100 m. de los Juegos de la Commonwealth", dice. También le regalaron una mansión de 150.000 dólares.

Con calcetines altos. Con negros calcetines de hilo hasta las rodillas, una costumbre de su época universitaria en Texas Christian-Fort Worth, el reyecito de la Colina del Mono se pasó por el Arco del Triunfo a toda la velocidad mundial y a los musculazos de Chambers, Montgomery y Williams. Monty Stratton, su entrenador en Texas, le graduó en Sociología hace un par de años diciéndole: "Ya estás listo para ir con los mejores". Lo que ha hecho junto a Linford Christie. King Kim dice: "Estoy orgulloso de que se conozca mi país, nunca se habla de él". Atrás queda la telúrica rareza del interminable cuarto de final junto al histérico payaso Drummond. "No tenía derecho a retrasar la sesión. La norma es discutible, pero no creo que a América le convenga esta imagen. Y menos, ahora". Hecho un rey, regresa a San Cristóbal. Le guardarán alguna cerveza, si es que quedan, y lo llevarán a pescar wahoo", cerca de las playas de Antigua: bien cerca de la Colina del Mono.

Te recomendamos en Polideportivo