Campos Eliseos
Los españoles triunfan en los 3.000 obstáculos en un duelo fratricida entre kenianos y qataríes nacionalizados. Eliseo Martín atrapa el bronce, con Martín Berlanas sexto


Aquí París, en el aniversario de su Liberación. Aquí, los chacales del altiplano que se venden por 1.000 dólares al mes. Y aquí, los tremendos españoles, que se meten en una pista no con rejas de bronce, sino en busca de medallas de bronce o de plata. De dólares, pocos.
Aquí, los chacales africanos reciclados en el desierto de Qatar. Y aquí, con un bronce de un mérito incalculable, Eliseo Martín, de Monzón, provincia de Huesca. Y al alcance de todos, Luis Miguel Martín Berlanas, ermitaño en el INEF de Madrid a las órdenes del abad Pascua Piqueras y que, como Eliseo Martín, tiene de bronce algunas cosas más duras y redondas que esas medallas que le huyen en los lomos de los chacales de piel oscura.
Los chacales del desierto lo son porque, además de que corren que se las pelan, venden a su hermano y a su país: como Stephen Cherono, keniano de Eldoret, que con la mejor marca del año en 3.000 obstáculos, ha fichado por Qatar a cambio de un sueldo vitalicio de 1.000 dólares al mes. Cherono, nuevo campeón mundial, se llama ahora Shaheen Saif Saeed. No, no se molesten, yo traduzco sus pensamientos: ¿nos encontraremos dentro de algún tiempo por ahí a unos tales Osama Bin Hierro y Muhammad Ali Guardiola...?
El hermano de Stephen Cherono, Abraham, se ha quedado en Kenia, con 200 dólares al mes. Abraham dice que el nuevo campeón del mundo, Shaeen nosecuántos, sigue siendo para él su hermano Stephen. Pero con más dólares, claro. Para Qatar han tirado también Albert Chepkurui (ahora, Ahmad Hassan Abdullah) y cierto ex artista sudanés ahora conocido como Safeldin Khamis Abdullah.
Dólares. Safeldin, el tránsfuga del Sudán, se embolsó 180.000 dólares en 2002 por correr para Qatar. En el precio iba incluida la ayuda impagable de ayer para lanzar al ex keniano Stephen Cherono, Shaheen. Perro no come carne de perro, pero un keniano reciclado qatarí y un sudanés tránsfuga en el mismo Qatar no tienen por qué creer en lágrimas ni refranes. Safeldin lanzó a Shaheen Cherono. Y se armó la de Alá.
Aquello era un ataque frontal contra el imperio del altiplano. Con los dos neoqataríes plasmando el film "Toma el dinero y corre", Abraham Cherono, Ezekiel Kemboi, los marroquíes, los españoles, y Tahri, francés de Marruecos, no sabían dónde meterse. Berlanas, que se había llevado el dedo a la frente en la salida, pidiendo cabeza, tuvo que darle a los pedales. Y...
El escenario era el Stade de France, pero podía haber sido uno de los desiertos subsaharianos. La jauría keniana resistió como pudo el asalto de La Banda de los Qataríes. A media carrera, Safeldin estaba harto de coles. Ya se había ganado el sueldo. El ex sudanés se perdió tras una duna de goma roja y nadie supo más de él. ¿Carne de chacales...?
Noticias relacionadas
Por entonces, Stephen Cherono corría como si le hubieran abierto las puertas del Ayuntamiento de Marbella. Ezekiel Kemboi, los españoles y Tahri recortaban segundos sobre la cabeza: cinco, cuatro, tres... A dos vueltas del final, Eliseo Martín, Berlanas y Tahri cerraron el cerco, pero Shaheen Cherono y Kemboi quedaban lejos. A 300 metros, Berlanas, hambriento de bronce, perdió pie en un obstáculo: eso le costaría la medalla.
La medalla que apresó Eliseo Martín, en la última curva del desierto de Saint-Denis. Berlanas fue sexto, tras Tahri. Blanco, octavo. Aquí París. Aquí, chacales.