Marejada vikinga
El Deportivo, recluido en Vilalba, se juega la Champions, mientras Lendoiro ficha a Munúa sin que Irureta lo sepa

Con una deuda reconocida de 24.000 millones de pesetas (en euros me disculpan, me pierdo haciendo el cálculo), sólo Lendoiro, precisamente Lendoiro, conoce la dimensión atroz que tiene este partido para el futuro del Deportivo a corto, y, sobre todo, a medio y largo plazo. Irureta ha concentrado a su gente en la monacal tranquilidad de Vilalba. Lejos del mundanal ruido. O eso creía el bueno de Jabo. Porque con el equipo jugándose el prestigio continental y el club, la viabilidad del presupuesto (la Champions y los derechos de televisión lo financian), a la directiva no se le ocurre otra cosa que airear las gestiones del fichaje de Munúa, portero uruguayo que ha firmado por seis temporadas, mientras Irureta afirmaba en plena rueda de prensa: "Ese tema lo aclararemos la próxima semana". Él quizás, Lendoiro ya lo ha aclarado. Es bueno que alguien tenga algo claro. Munúa es el hombre del partido, pese a no jugarlo. Pero esta vez no es la prensa la culpable, Jabo
Con esta marejada de fondo, arriba a la playa de Riazor una nave vikinga con perversas intenciones. Deportivo y Rosenborg se miden en un partido fratricida en el que a los blanquiazules sólo les vale la victoria y a los noruegos empatar, siempre que marquen. El Depor es favorito, incómoda condición para un partido en el que tiene mucho que perder y poco que ganar. La táctica de los de Trondheim es colegial: amurallar el área de Johnsen y coser a pelotazos a Karadas, su delantero-pívot. Mientras, el Depor emulará al Mallorca de la Supercopa. Jabo quiere explotar los 68 metros del ancho de Riazor y las bandas serán la llave. Valerón, en su mejor versión, hará de espigado Ibagaza, los carriles estarán ocupadas por Víctor y Luque (que, de momento, y aunque le pese, jugará de alfil en la izquierda) y arriba, ¿Diego o Tristán? Si juega el primero, descarado pillo de barriada, los noruegos serán simples conos en su camino. Si juega el segundo, Pandiani tendrá su oportunidad. Vigilen sus primeros muletazos, en ellos se adivinará la faena.
Para mayor intranquilidad, el Celta vela armas plácidamente en Praga con medio billete para la liguilla en el bolsillo. El Depor no tienen margen de error, lo que carga de adrenalina el partido. Este año las emociones han madrugado en A Coruña. Agosto, el mes en el que los pequeños presumen de fichajes ante los grandes, marcará la temporada. Y Munúa en el palco Y Sales en su casa
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Tristán: "Nos jugamos media campaña"
Muchas miradas estarán puestas esta noche en Diego Tristán. El delantero sevillano, que todavía no se encuentra a tope, después de tres meses en el dique seco, tiene la responsabilidad de hacer olvidar al Makaay, traspasado al Bayern de Múnich: "Nos jugamos media temporada contra el Rosenborg, pero no me preocupa que haya que marcar, porque los goles acabarán llegando. Todos queremos marcar, pero lo importante es que lo haga el equipo, no yo. En lo personal, he estado tres meses sin jugar y eso siempre es algo que se nota. Tengo buenas sensaciones y, poco a poco, iré cogiendo ritmo. No me pongo cifras goleadoras, pero siempre intento mejora mis registros".