Yo Digo | Ángel Cruz

Jefferson, 459 km por una promesa

Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

Jefferson Pérez marchó en el año 2000 de Quito a Cuenca (su ciudad natal en Ecuador, no confundamos) durante 459 kilómetros por la llamada Autopista Panamericana para festejar (¡qué juerga!) su victoria en los Juegos Olímpicos de Atlanta en los 20 kilómetros marcha. Una carretera que sube de 2.500 a 4.800 sobre el nivel del mar. Un aperitivo, ése de los 20 kilómetros olímpicos, teniendo en cuenta lo que hizo después. Era una promesa religiosa. Como la de las beatas de otros tiempos que iban de rodillas a no sé qué santuario, vela en ristre. Pero mucho más fuerte. ¿Qué promesa cumplirá tras vencer ayer en los Mundiales, por delante de Paquillo, con récord mundial incluido? Jefferson tiene 29 años, es graduado en Economía por la Universidad de Azuay y las autoridades ecuatorianas hicieron un sello en su honor. No tienen otros campeones olímpicos.

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Paquillo Fernández se entrena desde que tenía diez años por las carreteras de Guadix, y ahora tiene 26, así que se ha pasado media vida moviendo las caderas (perdón) con el objetivo de ser el mejor en la marcha. Cuando algún coche pasaba a su lado por esas rutas solitarias, le llamaban "vago" y le mandaban "a trabajar". ¡Cómo si recorrer 20 kilómetros a toda velocidad, siempre con un pie en el suelo, no fuera trabajar! Luego, cuando empezó a ser famoso, los automovilistas le animaban desde las ventanas de sus coches. "¿Venga Paquillo, a por el oro!". Y confiesa Paquillo que niños de su pueblo le han dicho que quieren ser como él y no como Ronaldo. ¡Eso sí que son ganas de sacrificarse! Paquillo le dedica sus triunfos a su entrenador, Manuel Alcaide, que se ha recuperado recientemente de un cáncer.

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