Equipos con menor presupuesto
Este complicado momento se veía venir. Todo arrancó hace tres años cuando Vitalicio acabó su contrato y decidió no seguir patrocinando al conjunto de Javier Mínguez. No apareció ningún relevo publicitario y el equipo desapareció. El año pasado ya se sabía de la marcha de Banesto y en este el adiós de la ONCE ha terminado de agravar el problema. Por cierto, no exclusivo de los equipos y que supone también un lastre para los organizadores de las rondas españolas. Algunas incluso han pasado a mejor vida al no poder financiarse.
La falta de apoyos en forma de patrocinio contrasta con el gran momento deportivo del ciclismo. Vivimos la mejor etapa. No tenemos a Miguel Indurain, pero la calidad se mantiene y hay mucha cantidad. Todos queremos encontrar una solución para que nuestros ciclistas se queden en casa y ésta quizá pase porque se creen más equipos, pero de menor presupuesto. Es muy difícil que Banesto y la ONCE encuentren relevos para poder mantener un conjunto con un presupuesto de entre seis y diez millones de euros. El camino sería parecido al que se ha seguido en Italia y Francia, países con gran potencial donde no se encuentran formaciones con presupuestos tan elevados. La continuidad pasa por ahí, por amoldarse a los nuevos tiempos, igual que anteriormente nos felicitamos cuando aterrizaron los grandes patrocinadores.
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Personalmente soy optimista, creo que ONCE y Banesto encontrarán relevo. El problema surge cuando la nueva empresa está obligada a avalar su inversión. Su objetivo es vender el producto, pero sin correr riesgos excesivos. Pondré un ejemplo: me consta que a Porcelanosa le han ofrecido varias veces patrocinar a un equipo, pero esta empresa considera que invertir en publicidad con Isabel Presley es mucho más rentable. Se busca seguridad.
Paco Antequera fue ciclista y ahora es el seleccionador español de ruta.