El perfil | Jesús Carballo

El anacoreta del quinto santuario

Lleva tres décadas fabricando gimnastas de alto nivel. Hace un par de años la FIG le premio por ser el entrenador con un más amplio palmarés entre Juegos, Mundiales e Europeos. Pero ha sido ahora cuando el anacoreta Jesús Carballo entra en el cielo

El anacoreta del quinto santuario
Enrique Ojeda
Redacción de AS
Actualizado a

La gimnasia moderna se asentaba hasta ahora en cuatro grandes santuarios donde se modelan los grandes equipos y la vanguardia de este deporte.

Cerca de Moscú, en Novo Gorsk, Arkaev es el alcalde de esta villa dedicada por entero a la gimnasia. Belozerchev, el mito, fue su primer insurrecto: en los ochenta se fugó de juerga cargado de vodka y casi se mata estrellado contra un árbol. Ahora los nuevos aires rusos están envenenando las artes del viejo maestro, a quien aún le queda Svetlana Khorkina.

En Rumanía, en el centro especial de Deva, Octavian Belu y su esposa ocupan desde hace más de veinte años la plaza que dejaron los Karolyi cuando desertaron a Estados Unidos. Octavian es sinónimo de campeón, y hasta ayer llevaba cinco títulos mundiales consecutivos con las chicas. Que haya fallado en Anaheim, plata, tiene la excusa de los últimos terremotos: Andrea Raducan se retiró estigmatizada por culpa del positivo de Sydney; Sabina Cojocar se marcha por culpa de un cáncer; Gina Gogean admite que le falsificaron la edad para competir; las campeonas Milosovici, Presacan y Ungureanu fueron sancionadas por posar desnudas, un entrenador fue sancionado por pegar a sus gimnastas...

Bela Karolyi supo enseguida que Estados Unidos era su tierra de promisión. Se instaló en Texas, se compró un rancho cerca de Houston, y puso a funcionar la máquina registradora. Desde que en 1984 hizo campeona olímpica a Mary Lou Retton, el descubridor de Madia Comacecci es ahora el gran gurú. Todo pasa en su rancho; él, su mujer Marta, lo deciden todo. Y les va bien; muy bien cuando compiten en casa.

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En China los gimnastas viven en las escuelas de Sanghai y de Pekin en régimen espartano desde los cinco años para arrasar en hombres, pero aún fallan en mujeres. Siguen puliendo su sistema, pero están ahí

Y ahora, España. Jesús Carballo ha encerrado su vida en Madrid con vocación de anacoreta de la gimnasia. Desde la segunda fila, a la expectativa, con la idea atravesada de crear escuela, de presentar una campeona modelada por él y dar el gran salto. Lo intentó con Laura Muñoz, con Eva Rueda...Y lo ha conseguido con Elena Gómez, con quien ha inventado un equipo que roza las medallas. Cumplirá la promesa de peregrinar a Santiago, porque su éxito lo pactó una noche con el Santo.

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