Motociclismo | Campeonato del Mundo

Sete-Rossi, un duelo que hace historia

La presión del español hizo cometer a su rival italiano hasta siete errores, claves para disfrutar de una de esas carreras que engrandecen este deporte

<b>TAN RÁPIDO COMO EFICAZ.</B> Gibernau rodó por delante de tres campeones del mundo: Rossi, Bayliss (Superbikes) y Capirossi. Y lo hizo sin apenas equivocarse.
Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Mi vídeo echa humo. Mis párpados se cierran acompasados por los bostezos. Pero no quedaba más remedio, había que robarle horas al sueño y desgastar la cinta de la carrera de Brno. La emoción no conoce límites; el espectáculo tampoco. Héroes como Valentino Rossi y Sete Gibernau son los que hacen grande este deporte. De verdad, se lo aconsejo, si pueden véanlo de nuevo: de una sola pasada es imposible saborear todo lo que nos regaló el GP de la República Checa, un duelo para la historia.

Rememoro las inverosímiles trazadas de Schwantz, la valentía de Gardner, la finura de Rainey, la elegancia de Lawson... Y pienso: estos chicos no tienen nada que envidiar a aquellos monstruos de los 90. Seguro. Sete y Rossi jugándose la victoria a la milésima y dos motos rojas (rojo Ferrari) queriendo acabar con la hegemonía de un gigante japonés, Honda, que quizá dura ya demasiado. Me dice un amigo que habría que completar el presupuesto de Ducati por suscripción popular, como agradecimiento a cuanto bueno está aportando en la nueva era de los cuatro tiempos. No le falta razón...

Fernando Alonso nos tiene deslumbrados, desde luego, pero mientras que cuatro coches de Fórmula 1 no puedan trazar una curva en batería, las motos seguirán siendo las motos. Cosas así no se ven a diario, sobre todo cuando uno de los grandes protagonistas de la epopeya habla el mismo idioma que nosotros. Sete puso de los nervios a Rossi, que no estaba dispuesto a una nueva humillación como la de Saschsenring. Hasta en siete ocasiones, siete, se equivocó El Doctor durante las 22 vueltas de carreras. Un Rossi desconocido, vulnerable, tenso...

Escenario propicio. Todo tiene su explicación, claro. Valentino eligió para equivocarse más que nunca el trazado ideal para hacerlo. Una pista ancha, casi interminable, que admite multitud de trazadas, aunque sólo una realmente válida. Por eso la moto 46 buscó la frontera de lo verosímil más de media docena de ocasiones, intentando adelantar a Bayliss y persiguiendo siempre la rueda de Sete.

Noticias relacionadas

Mientras, Gibernau mostró en todo momento su mejor cara, con más solvencia incluso que en el GP de Alemania, pese a que entonces ganara. Controló de forma férrea a Rossi, únicamente cometió un pequeño fallo de trayectoria en la vuelta 19 y le puso las cosas realmente difíciles hasta la misma línea de meta. Un diez para el catalán, que en Brno sumó menos puntos que en Saschsenring pero más respeto de su rival italiano. Valentino ya sabe que lo de Sete no es casualidad, que el resto de la temporada no será, ni mucho menos, un paseo hacia su quinto título.

Ahora, 34 son los puntos que separan al líder de su perseguidor. Es decir, si Rossi no falla en ninguna de las seis pruebas restantes, podría permitirse incluso el lujo de quedar segundo en todas aunque Sete ganara en cada una de ellas. Pero ahora también sabemos que no es infalible, que acusa la presión. No te relajes, Valentino...

Te recomendamos en Polideportivo