Madrid libertino
Si hubo un equipo que pareció trabajado en la pizarra ese fue el Valencia. Al menos, por orden, presión y desarrollo.

No gustó el Madrid en Valencia. Y no gustó por su táctica sin sentido. Queiroz tiene demasiados problemas para ubicar a tanto galáctico. Quizás en su intención de dar libertad, el equipo esté al borde del libertinaje. Porque Figo pisa a Zidane, Zidane a Raúl, Raúl a Ronaldo y por extensión, todos se pisan entre sí. No hay bandas, no hay presión y no parece que las soluciones estén claras. Se anula Beckham, se pierde Ronaldo y no existe Raúl. Hay muchas cuestiones que aclarar en este proyecto Queiroz, que ayer pasó con mala nota su primer examen serio. Enfrente, el Valencia de siempre: presionante, de ataque, trabajado, con ciertas lagunas zonales, pero de frescura general. Sólo le faltó el gol.
Un feo embudo
El Madrid presentó un dibujo lineal, enredados hasta cuatro jugadores (Cambiasso, Figo, Zidane y Raúl) por el centro. La presión de Baraja, Albelda, Vicente y Jorge anuló el juego madridista. Ronaldo, desesperado, buscó balón por la banda.
Gran ofensiva
Cree Benítez que a su equipo le falta gol. Pero no le faltan jugadores ofensivos. En un momento reunió a Oliveira, Carew, Juan Sánchez y Canobbio (que no es de banda, pero tiene gran chut) y Aimar (asistente). Oliveira fue el que más agradó, con salida, regate y pegada. Iker tuvo que aplicarse.
Hombre clave: Cambiasso anuló el efecto Makelele
Tenía por delante un papelón. En la semana loca de Makelele, Cambiasso fue el elegido para hacer su trabajo. Y el argentino se aplicó, sin alardes, pero sin errores. Sin jugadas presuntuosas, se limitó a apoyar y robar cuantos balones pudo. Salvó los muebles. Quizás sea la solución ante la espantada del francés. Además, el Cuchu marcó el penalti de la victoria. Premio.
Estrategia
De lo poco diferente que presenta hasta ahora el Madrid, se puede destacar que Pavón y Helguera siempre van al remate en los córners que sacan, ahora indistintamente, Figo o Beckham. Hacen la cobertura Cambiasso y Roberto. Queiroz busca altura, aunque de momento no haya dado frutos.
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Gran izquierda
El Valencia tiene una banda izquierda fabulosa. Vicente es un puñal, en plena madurez futbolística. Por detrás, el experto Carboni en gran forma física. Y de apoyo dos colosos: Baraja y Aimar. No es de extrañar que Salgado tuviera muchísimo trabajo y que Beckham se viera ahogado. Incluso vio tarjeta.