Culpables con corbata
Noticias relacionadas
El vestuario se vuelve a ver salpicado por un incidente en el que no son culpables ni los jugadores ni el técnico. En esta ocasión la culpa debe recaer en el chapucerismo de la agencia de viajes y la pasividad de los directivos y/o jefes de expedición (señores Dopico, Sánchez Doporto y Montiel, en esta ocasión) a partes iguales.
Los jugadores tenían razón al reclamar una solución más sencilla. Dormir en Salamanca o Madrid lo era. Claro que entonces la agencia de viajes debía pagar los gastos (por cierto, la prensa pagó el módico precio de 1.111 euros en habitación doble (y sucia, lo apunto yo) por dos días a 40 kilómetros de Trondheim. Un chollo). Pero el tema es que la plantilla, 90 minutos de partido y 270 de vuelo encima, no estaba para otros 360 en autobús. Ni ellos, ni nosotros, ni, por supuesto, los aficionados. Y Jabo, tan cansado como el resto, estaba loco por llegar a casa. Por eso habló con los jugadores. No busquen culpables en el vestuario. Esta vez, llevaban corbata...