Yo digo Juan Mora

Samaranch ya se lo temía

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Vemos cómo está Atenas a falta de un año justo para el comienzo de los Juegos Olímpicos y, la verdad, se hace difícil creer que todo pueda estar a punto para el 13 de agosto de 2004. Milagros se pueden hacer dada la rapidez con que se construye hoy en día, pero chapuzas también. De ellas siempre ha huido el Comité Olímpico Internacional (COI). Por eso concede los Juegos con siete años de antelación. Para librarse de sobresaltos. Para evitar improvisaciones. Esta vez les ha pillado el toro. No habrá visitas a las instalaciones ni ensayos previos. La única prioridad es acabar las obras. Sea como sea.

Noticias relacionadas

Cuando los Juegos del Centenario, los de 1996, no fueron adjudicados a Atenas, que era lo que correspondía, Samaranch sabía bien lo que hacía. Hubieran sido un caos. Tampoco se los llevó en 2000 y también fue una sorpresa. Samaranch prefería estar en deuda con Grecia antes que sufrir un bochorno. El 4 de agosto de 1997, por fin, el COI dio a Atenas los Juegos de 2004 por 66 votos contra 41 de Roma. En las anteriores rondas fueron eliminadas Ciudad del Cabo, Estocolmo y Buenos Aires. Estambul, Lille, Río de Janeiro, San Juan, San Petersburgo y Sevilla no pasaron el corte.

Samaranch había saldado la deuda histórica, pero ya no sería presidente cuando los Juegos se celebrasen en la cuna del olimpismo. Una jugada maestra por si las cosas salían mal. De momento, bien no van. Realmente nunca lo fueron. Las dimisiones de Synadinos, que estaba a la cabeza de la candidatura, de Liaskas, director ejecutivo, la destitución del ministro Pangalos y los enfrentamientos con los ministerios de Urbanismo, Obras Públicas y Deportes provocaron que hasta diciembre de 2000 no se pusiera un solo ladrillo de las obras olímpicas. Ahora falta un tiempo del que no se dispone.

Te recomendamos en Polideportivo