Primera | Real Madrid

"Saltaban, saltaban y la policía no hacía nada"

Julio Cendal, jefe de seguridad del Real Madrid, cuenta las anécdotas vividas con los espontáneos que ha habido en los entrenamientos

<B>ENCIMA DEL EQUIPO</B>. Desde la llegada del Real Madrid a Kunming, Julio Cendal se ha tenido que emplear a fondo para detener a los espontáneos que han saltado a los entrenamientos del equipo blanco.
Carmen Colino
Editora Jefe de Eventos deportivos
Editora jefe de Eventos Deportivos. En AS desde 1996, de ellos 22 años en la sección del Real Madrid siendo responsable de la misma desde 2006. Dos años en redes sociales y ocho de responsable de Verticales y Actualidad. Vicepresidenta de la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid. Colaboradora de El Chiringuito de Pedrerol, Atresmedia.
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Julio Cendal es el jefe de seguridad del Real Madrid. Cumple su sexta temporada en el club. Está curado de espantos, no le gusta nada salir en los papeles y aquí en Asia se ha convertido en uno de los principales personajes de la expedición del Real Madrid (firma tantos autógrafos como uno de los no galácticos).

Estos días, él y José Luis (seguridad de Vinsa desplazado a la gira asiática) han tenido que parar a varios espontáneos que se han colado en los entrenamientos del Real Madrid.

El primero en saltar fue un chaval en Kunming. "Vivía a 1.000 kilómetros de allí. Hizo el viaje en tren y reconozco que me emocioné cuando le volví a ver", relata Julio. Lo que no cuenta es que a ese chaval los policías chinos le pusieron una bolsa en la cabeza y le tuvieron 24 horas detenido, pero al final cumplió su sueño: "Cuando me vio se echó a llorar, me dio una camiseta para que se la firmara Raúl y se fue tan contento con los autógrafos de todos".

En Pekín le informaron de una situación crítica aunque esta vez la chica en cuestión tuvo menos suerte: "Se tiró tres días a la puerta del hotel sin comer. Tenía muy mala cara, pero no se quería mover de allí. Me dio lástima".

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Los últimos espontáneos en saltar fueron en Hong Kong: "Tuve miedo de invasión de campo por el fervor y el descontrol. Saltaban, saltaban y la policía no hacía nada. Hasta que José Luis y yo vimos a uno que se acercaba corriendo a David Beckham y no tuvimos más solución que saltar a por él".

Estos días en Asia también han sido duros para la seguridad del Madrid. "Los más pesados fueron los camareros y la policía en Kunming. No dejaban de pedir autógrafos y los jugadores tuvieron que atenderlos a todos". No serán los primeros ni los últimos espontáneos que tendrán que retener antes de llegar al jugador. Cendal los define como "kamikazes que dan la vida por estar cerca de su ídolo". Con tanto galáctico es normal que haya situaciones fuera de lo normal.

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