Astuto y goleador
Demis Nikolaidis, el goleador más importante del fútbol griego en en los últimos años, es un ídolo mediático de su país y está casado con una estrella del pop, Despoina Vandi.


Listo en el área, brilla como segundo punta con gol y tiene velocidad en corto. Llega libre al Atlético. Siembra dudas que un jugador de casi 30 años, jamás haya salido del fútbol griego.
No parece serio compararle con Beckham solo por estar casado con una estrella de la música, la más famosa de Grecia. Pero sí se puede asegurar que en su país Demis Nikolaidis es un auténtico ídolo, y que con los números en la mano ha demostrado ser el mejor goleador local de los últimos años. Su media de veinte tantos por temporada en los primeros tres años en el AEK fue decayendo poco a poco, y llega avalado por doce goles en los últimos doce meses de Liga.
Sin duda, no perdonan sus 29 años, y la incógnita de su auténtica forma la desvelaremos muy pronto. Demis Nikolaidis siempre fue un delantero listo. Ni es muy hábil con la pelota ni tampoco un gran cabeceador, pero en el área se adelanta a todos. En Grecia fue durante varios años el más listo de la clase. Diestro, segundo punta que al final encontró en Charisteas un buen complemento para la selección, puede arrancar por la izquierda para aprovechar su velocidad en corto.
Ha perdido parte de su rapidez, y podría ser el momento de retrasar un poco su posición y jugar por detrás de dos delanteros, como en algunas fases en su etapa del Apollon. A pesar de sus cifras, casi nunca jugó como nueve; siempre lo hizo apoyando a un delantero centro. Quizá pensó que se le había quedado pequeño el fútbol griego, y también ha declarado más de una vez estar harto de los amaños y la corrupción del fútbol de su país.
Amenazó con dejarlo todo tras un recordado y escandaloso Olympiacos-AEK, y esas palabras sonaron tan alto en Grecia como todo lo que rodeó a su boda con Despoina Vandi, cantante y top model adorada en todo el país. Atrás quedaban todos los recuerdos de su primera etapa en el Ethnikos Alexandropolis, de Tercera División, sus goles en el Apollon y su explosión en el AEK.
Nació en Alemania. La historia de un futbolista ídolo en Grecia empezó en la ciudad alemana de Gisen el 17 de septiembre de 1973. Allí nació, aunque sus padres no tardaron en marcharse a la ciudad griega de Alexandropolis. Le costó establecerse incluso en el modesto Ethnikos, pero en cuanto lo hizo fue un meteoro. No tardaron en fijarse en él los gigantes Panathinaikos y Olympiacos, pero anduvo más rápido el presidente del Apollon, Kostas Alamanos. Allí Nikolaidis vivió dos años y medio fantásticos. Siempre como segundo delantero brilló, metió al Apollon en competición europea por primera vez en su historia y se ganó la llamada a la selección con Kostas Polihroniou como técnico.
Debut internacional. De aquel partido ante Rusia en abril de 1995 a Nikolaidis le quedan muchos recuerdos. Saltó por Machlas para jugar media hora a la desesperada. Y de aquella selección sólo quedan el propio Machlas, Tsartas y él.
Sus últimos noventa minutos con el Apollon fueron en la final de Copa de 1996. Una derrota escandalosa (7-1) ante el que sería su siguiente club, AEK de Atenas, marcó el inicio de su nueva etapa. Hasta ese momento siempre jugó cerca de un nueve, pero con movilidad, y fue muy habitual verle trabajar en el centro del campo. Luego cambió un poco, esperó más adelante y mantuvo sus cifras goleadoras.
Cuando aseguró haber elegido el AEK por ser el equipo de los refugiados griegos, como homenaje a sus padres, empezó el Nikolaidis polémico. Siguió marcando goles, pero su condición de estrella y su relación con Despoina Vandi hizo crecer su fama mucho más todavía. Desde hace tres años venía amenazando con dejar el AEK, tuvo problemas con el técnico Dusan Bajevic y esperó al final de su contrato para obtener su libertad. Anduvo cerca del París Saint Germain, pero finalmente vestirá de rojiblanco.
Aquí le veremos con su facilidad para manejarse en espacios reducidos y bastante habilidad para explotar cualquier oportunidad. Nunca fue delantero centro, pero sí goleador. Si aún tiene un par de años a primer nivel empezará a demostrarlo muy pronto.
LO QUE APORTARÁ
Oportunismo.
Su gran arma, y por eso se ha convertido en la referencia goleadora de los últimos años en Grecia (ha marcado 163 tantos en Primera). Siempre jugó al lado de un nueve. Más a la izquierda en los últimos tiempos y por la derecha en sus inicios en el Apollon. Muy listo en el área, su gran virtud. Gracias a ella ha marcado incluso goles de cabeza a pesar de su poca estatura. En el área se adelanta a todos.
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Regate corto.
No es un gran regateador, pero sí se maneja bastante bien en espacios reducidos. Sin ser un virtuoso con el balón, no se le puede dejar recibir en el área, porque se da la vuelta con la pelota controlada con relativa facilidad para sorprender y ganar al defensor. Si rinde a su mejor nivel es un interesante complemento de Fernando Torres. La pareja puede dar un gran rendimiento ofensivo al Atlético. Si es necesario, ayuda en el centro del campo. No escatima esfuerzos ni responsabilidad.