La RFEA intenta que Aliuska esté en París
Odriozola ha pedido permiso a la IAAF para que compita con España en los Mundiales, aunque es díficil que se lo den

La Federación Española de Atletismo, a través de su presidente José María Odriozola, está haciendo todo lo posible para que la atleta hispanocubana Aliuska López pueda representar a España en los próximos Campeonatos del Mundo que se celebrarán, a partir del 23 de agosto, en París, en los que tendría opciones de medalla.
Odriozola se dirigió en primer lugar a la Federación Cubana, que no dio permiso a la extraordinaria vallista del Oviedo Atletismo, acogiéndose a la norma que establece que un atleta que cambia de nacionalidad no puede competir con su nuevo país hasta pasados tres años de haberlo hecho por última vez con el de origen. López estuvo con Cuba en los Juegos Olímpicos de Sydney, y como quiera que éstos se celebraron en el mes de septiembre de 2000, sólo han pasado desde entonces dos años y once meses, treinta días menos de los estipulados por la mencionada normativa. Mala fortuna. El presidente de la RFEA, basándose en que se trata de unos pocos días de diferencia ha solicitado un permiso especial a la IAAF para que haga una excepción con Aliuska y puede estar en París con España, pero con casi toda seguridad la respuesta será negativa.
Noticias relacionadas
En plena forma. Mientras tanto, la reciente campeona de España de 100 metros vallas, que superó a la también nacionalizada Glory Alozie, se entrena en Oviedo a las órdenes de su marido y preparador, Pedro Garrido, que lamenta que su mujer no pueda estar en los Mundiales: "Es una pena, porque Aliuska es una gran competidora y va a ser la primera vez que se pierda unos mundiales en 18 años, pero las normas están para cumplirlas". Garrido entiende la postura de Cuba "porque siempre han sido muy estrictos en estos temas y no nos sorprende su decisión, igual que pensamos que Odriozola está haciendo todo lo que puede para que podamos estar en París".
Para López competir con España en estos campeonatos hubiera sido "un sueño, pero tampoco pasa nada si no voy". La vallista reconoce que se veía con opciones de luchar por una medalla: "Son carreras que me gustan, porque me sienta bien la presión", y aunque asume que es muy difícil que participe en los Mundiales dice que "la esperanza es lo último que se pierde".
