Final de la estadía con otra goleada
Tamudo (2) y Morales certificaron la tercera victoria en Peralada

El Espanyol se despedirá de Peralada con un balance extraordinario de juego y goles, perfecto escenario para enfilar una gira en Portugal (del día 8 al 12), y un mes plagado de compromisos.
El tercer amistoso se resolvió con otra goleada, esta vez ante un Peralada (Tercera División) que sufrió el golpe moral de recibir un gol en el minuto tres. El verdugo fue Tamudo. Raúl certificó, con una vaselina por encima de Ureña, un pase largo de Tayfun. El turco paseó piernas por el lateral derecho con mucha solvencia. Si no se tuerce, el ex realista apunta a ídolo y a dueño de una banda en la que también destaca Toni Velamazán. Por la izquierda, a falta de zurdos, volvió a brillar Héctor Simón. No es extraño. Tiene calidad y, ayer, un seguro en la espalda: Pierre Wome. El camerunés sube mucho y bien, y sabe cambiar el juego cuando aparecen los atascos en su zona. En 45 minutos de dominio absoluto casi todos tuvieron tiempo de destacar. Jarque no desmerece a Soldevilla y Maxi demuestra día a día que su nivel sube de manera exponencial cuando campa a sus anchas por la mediapunta. Brilló como siempre, pese a la coacción en forma de patadas de Oronoz. El capitán local dio la nota e incluso indignó a Clemente. "No se puede entrar así en un amistoso", le dijo.
El Peralada lo intentó demasiado por el centro y ahí se topó con un Domoraud más entonado que en Banyoles y con la guadaña de Adrián Bastía. Lo cortó todo. Su presión, y la de Maxi, sirvieron para que Tamudo rapiñara un balón en la frontal. 0-2 y descanso.
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Clemente metió siete cambios en la reanudación. De los titulares sólo permanecieron Maxi, Velamazán, el impenetrable Bastía y Lemmens. Efectivamente, debutó el belga en el partido más cómodo. Nada que objetarle, a no ser de algunas dudas e imprecisiones con los pies. Al final del partido paró un disparo con solvencia. Lemmens-Toni: el que juegue en Liga lo hará bien.
Y los Óscar y compañía arrancaron arrollando. Un centro del hermano de Roger fue rematado a gol por Morales. Era el 0-3, y un hat-trick canterano total. Se lesionó Velamazán y el equipo se quedó con diez. Aprovechó el Peralada para incordiar arriba, pero era demasiado tarde y el sol ya no brillaba para todos. Hubo despedida con ovación para los 3.000 fieles que llenaron el campo. Volverán, por mucho que sople el viento.