Primera | Espanyol

Toni vuelve a ser Ronaldmazán

Velamazán es pichichi del stage con tres goles y ya recuerda al de su mejor momento en 2001. Su lesión está olvidada

Toni Velamazán posó ayer para AS en Peralada.
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Era domingo 4 de febrero de 2001, y el Espanyol de Paco Flores visitaba Pamplona. En esa tarde, El Sadar asistió a un espectáculo españolista (1-3) dirigido por Toni Velamazán, bigoleador, y auténtico motor del equipo. ¡Qué vaselina! Tomás Guasch tituló en su crónica del AS: Ronaldmazán. Una mezcla entre Ronaldo y Velamazán. Fue su punto culminante, quizá su mejor momento futbolístico, superando al suyo en la Quinta del Mini.

Meses después, Velamazán se rompió la rodilla en Málaga, en el día de los Reyes Magos de 2002, y nunca volvió a ser el mismo. Un año y siete meses y cuatro entrenadores después, Velamazán ha regresado al primer plano.

Es el pichichi de la pretemporada con tres goles en dos partidos, y su cambio de ritmo por la banda hace intuir que la 2003-04 puede ser su campaña. "Ahora me siento mucho más cómodo. Las cosas me están saliendo bien y he cogido confianza", señala Toni. En L’Escala marcó un gran gol con la izquierda, después de recortar por el interior, y otro con la derecha. Toni aprovechó en Banyoles un pase largo de Lopo para solventar el trámite al estilo Ronaldo: acelerón para dejar atrás al defensa y gol. Ya lo decíamos: Ronaldmazán.

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"Espero que este sea mi año. La pasada campaña se me hizo larga y complicada. Me costó coger el ritmo, y estuve unos cuantos con unas molestias que no desaparecían. Por aquel entonces estaba muy chafadillo. A día de hoy ya no me duele nada, y debo aprender a perder el miedo", comenta Velamazán. "En los últimos meses de la Liga anterior ya jugué más cómodo. La rodilla me funciona al cien por cien, y eso no es sencillo después de una operación como la que me hicieron".

Ese temor se suaviza, lógicamente, con goles y minutos. Clemente le ha dado bola, aunque Toni no se puede fiar. "Se han hecho fichajes de mucha calidad. Sé que jugar será complicado, pero trabajaré para ello. La temporada será larga y, entre lesiones y sanciones, todos acabaremos teniendo nuestras oportunidades". Velamazán jugó en los JJ.OO. de Sydney, donde obtuvo la plata, y su proyección parecía meteórica después de escapar de Can Barça para poder gozar de alguna oportunidad. Las tuvo en Oviedo, Extremadura y más tarde en el Espanyol. "Nunca se sabrá si hubiera podido llegar a jugar con la selección absoluta. En el fútbol tenemos que asumir el riesgo de las lesiones. A mí me pasó y no hay que darle más vueltas. Fue mala suerte".

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