"Sigo teniendo los pies en la tierra "

Dijo usted que esperaba superar la barrera histórica de los dos metros en el año olímpico de 2004, pero todo se ha adelantado. Ya pertenece usted al exclusivo club.
Ese era el plan, pero el sábado, en Avilés, las cosas fueron muy bien. Salté 1,97, que ya era récord español, e iba a pedir 1,99, pero me dijeron que intentase los dos metros, que me había sobrado mucho, que este era mi día... y me animé.
¿Y qué se siente al hacer historia? Usted nunca se había enfrentado con los dos metros.
Mucha alegría. Psicológicamente no me costó nada. Me sentí muy bien durante todo el concurso y competí de forma rápida porque me quedé sola en la prueba en 1,75. Al final estaba intentando dos metros, pero tenía la cabeza puesta en 1,99, curiosamente. No era muy consciente de lo que hacía.
Entra usted en una nueva dimensión. Con esos dos metros en altura se ha ganado medalla siempre en los Mundiales. ¿Se ve en el podio en París?
Sigo teniendo los pies en la tierra. Mi objetivo es el mismo que antes de los dos metros: entrar en la final y luchar por hacer un buen puesto. Pero ahora puedo aspirar a medalla y por eso lucharé.
Curiosamente, usted nunca ha ganado el Campeonato de España al aire libre. Este fin de semana, en Jerez, supongo que será su gran objetivo.
Es verdad, nunca he vencido en un Nacional al aire libre, porque en otras ediciones las cosas me han salido mal o he tenido lesiones, pero sí he ganado el Nacional en pista cubierta. Mi objetivo es vencer en Jerez. Para ello tendré que derrotar a mi amiga Marta Mendía. Ella es una gran saltadora y tengo muy buena relación con ella. También puede hacer una gran marca en cualquier momento.
Toda su familia es amante del atletismo. Tiene usted este deporte en los genes, en la sangre.
Desde pequeña me recuerdo en una pista. Mi madre hacía carreras populares y mi padre velocidad, y ambos son jueces ahora. Mi padre fue juez árbitro en los Juegos de Barcelona. Mis hermanos también hacen atletismo. Yo soy la pequeña de cinco y ya tengo igualado el récord de altura, porque uno de ellos llegó a saltar dos metros.
Así que su familia habrá disfrutado lo suyo viendo triunfar a la pequeña de la casa.
Por supuesto que sí. Les dedico el récord a ellos y también a mi novio, que son los que me aguantan.
¿No me diga que su novio también hace atletismo?
Pues sí, es lanzador de jabalina.
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¿Y qué tal es?
(Risas). Bueno, hace lo que puede. Es del montoncillo, pero se va superando. Lo curioso es que se llama Ramón, lo mismo que mi entrenador, Ramón Torralbo, y que el responsable en el Comité Técnico de la Federación Española en la especialidad, Ramón Cid. ¡Ponga un Ramón en su vida! (Más risas).
