Primera | Real Madrid

Recibimiento galáctico

Kunming se echó a la calle para recibir al Madrid. Los jugadores fueron agasajados al bajar del avión. La aparición de Beckham desató la pasión

<b> EL MÁS ACLAMADO</B>. Beckham fue ovacionado al salir del avión.
Carmen Colino
Editora Jefe de Eventos deportivos
Editora jefe de Eventos Deportivos. En AS desde 1996, de ellos 22 años en la sección del Real Madrid siendo responsable de la misma desde 2006. Dos años en redes sociales y ocho de responsable de Verticales y Actualidad. Vicepresidenta de la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid. Colaboradora de El Chiringuito de Pedrerol, Atresmedia.
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Impresionante. Ese es el adjetivo que mejor define el recibimiento que tuvo el Real Madrid en Kunming. Miles de personas dieron la bienvenida a los futbolistas, que fueron agasajados como emperadores.

El avión aterrizó a la una de la tarde, hora local. Mientras los jugadores esperaban a que se abrieran las puertas para descender del aparato, la fiesta ya estaba preparada. Coros y danzas de distintas regiones de la península de Yunnan amenizaron la llegada. Como si de estrellas de Hollywood se tratara, los madridistas bajaron por una inmensa alfombra roja. El primero en asomar la cabeza fue Raúl, después Morientes, Guti, Rubén, Ronaldo... Hasta que le llegó el turno a Beckham. La pasión se desbordó y el inglés sonrió.

Mientras tanto, las misses de esta zona de China, ataviadas con trajes de gala, iban poniendo unos collares hechos con claveles a todos los futbolistas. Raúl, como capitán de la plantilla, agradeció los honores. La música siguió sonando y la pasión del millar de aficionados congregado en el aeropuerto desbordó todas las previsiones de seguridad y a Beckham, quien se vio rodeado por un centenar de personas.

Los niños mostraban posters con sus ídolos. Llevaban camisetas del Madrid (la mayoría de ellas falsificadas) y hasta lloraron después de ver durante una décima de segundo, y detrás de un cristal, a Beckham, Raúl o Figo. Las calles de Kunming fueron cortadas para que el cortejo circulara sin problemas por la ciudad, engalanada con carteles conmemorativos.

La llegada a la Villa Jinhaiyuan, sede de la concentración, fue tan espectacular como el recibimiento en el aeropuerto. Aquí hubo caballos montados por señoritas y hasta tres elefantes. La entrada resultó algo caótica, con los cerca de 400 periodistas locales empeñados en lograr la foto del día y más de 50 ingleses yendo detrás de Beckham. Algunos aficionados quisieron colarse en el hotel. La policía se empleó a fondo y los jugadores entraron sin problemas.

Los corazones de la suerte

Los collares de flores no fueron los únicos obsequios que recibieron los futbolistas del Real Madrid al aterrizar en la ciudad de Kunming. Al llegar a la Villa Jinhaiyuan, donde se alojarán hasta el próximo 31 de julio, varias chicas colgaron del cuello de los jugadores del conjunto blanco el llamado corazón de la suerte (un talismán chino que dicen que es infalible para la salud y el amor). A Zidane le regalaron hasta seis.

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Una escolta de 18 coches

El autobús que trasladó al Real Madrid al hotel fue escoltado por 18 coches de seguridad. Las aceras de la ciudad se llenaron de gente que saludaba con la mano a los jugadores. Más de 1.000 policías se desplegaron durante el trayecto (como si de jefes de Estado se tratara). La comitiva atravesó la ciudad entre los vítores y los gritos de una gente muy humilde.

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