El "combo" y Meca se suben al podio
El equipo de sincronizada consiguió la medalla de plata en la combinada, casi a la misma hora en la que el nadador lograba el bronce en los 10 kilómetros.

Por fin llegó la cosecha. La natación española, en una jornada histórica, se estrenó en BCN03 bajo el azulado y cristalino fondo de la piscina Picornell y sobre las procelosas aguas del Puerto de Barcelona. Fue histórica porque nunca antes se habían ganado dos medallas en un Mundial el mismo día y casi a la misma hora. Fue sobre las dos de la tarde, cuando a pleno sol, en dos escenarios muy distintos, coincidieron el talento interpretativo de las sirenas del equipo de sincronizada con la convicción de David Meca.
Plata y bronce fue el resultado de una coincidencia exitosa que pone a España en el medallero de su Mundial y relanza sus aspiraciones de cara a las próximas jornadas, donde a buen seguro volverá a tener un sitio en el podio. Era importante que se abriera el casillero, porque no hay nada mejor para una selección que compite en casa que alguien abra el camino para que los demás, armados de moral, den lo máximo de sí. La fiesta española empezó en el mismo escenario donde David López-Zubero ganó la medalla de oro olímpica de 200 metros espalda y el waterpolo masculino, la de plata en los Juegos de Barcelona02.
Once años después, nueve muchachas entrenadas por la ex campeona Anna Tarrès se combinaron en la Picornell para escenografiar un combo pletórico que sedujo al público y convenció a los jueces. Aunque lograron la misma puntuación que las girls de EEUU, el valor añadido del factor artístico les permitió adelantarlas en el podio, donde sólo las japonesas (excepcionales) estuvieron por encima.
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Meca, por una décima. El equipo español, con Gemma Mengual, Paola Tirados, Alicia Sanz, Saray Ione Serrano, Irina Rodríguez, Andrea Fuentes, Ana Montero, Raquel Corral y Gisela Morón (Tina Fuentes en la reserva), se mezcló con armonía en las tres modalidades de la sincronizada (dúo, solo y equipo), en una prueba que se estrenaba en estos Mundiales y que ellas habían preparado durante meses. Casi a la misma hora en que Gemma Mengual (ya tiene la primera de las cuatro medallas a las que aspira) y sus compañeras se bañaban en plata, David Meca, el tragamillas, disputaba un dramático atraque en la meta de los 10 kilómetros, situada frente al monumento a Colón.
Por apenas una sola décima, el subcampeón de Perth98 se hacía de bronce arrebatándole al ruso Bezruchenko la última plaza del podio. Exultante, liberado de la presión que ha soportado durante los días previos, el mejor tragamillas de nuestra natación festejó la medalla como si hubiera sido la primera de su vida. Agarró las banderas española y catalana, besó a sus padres y juró luchar por otra en los 25 km poniendo a Colón de testigo.