Yo Digo Martín Perdiguero

Pura fantasía

Actualizado a

Noticias relacionadas

Ya os he contado en algunas ocasiones lo que hacemos los ciclistas en el día de descanso. Ahora os voy a decir lo que realmente nos gustaría hacer. Si el equipo y, sobre todo, el cuerpo nos lo permitiera. Lo primero es madrugar, levantarse temprano, más o menos a las doce del mediodía. Desayunar y si está cerca alguna playita, está claro: bajar y encargar una paella. El lugar de elección en la arena es complicado. Hay que buscar un chiringuito que esté cerca para poder tomar algo. Después, sin perder tiempo, hay que embadurnarse de crema para proteger nuestra siempre escondida piel e intentar borrar esas odiosas marcas en piernas y brazos tomando el sol sin parar, vuelta y vuelta.

Por la tarde hay que aprovechar para hacer turismo y sacar fotos para recordar donde hemos estado. También hay que ir de compras, que en estas fechas hay muchos mercadillos en los que se pueden encontrar cualquier tipo de cosas. Para cenar lo suyo sería ir de tapas a una terraza donde haya cerca algunos garitos para después bailar un poco y tomar unas copas. Y ya cuando salga el sol, vuelta al hotel para dormir, que al día siguiente hay que... descansar del día de descanso, que como dice un gran ciclista, el que vale para salir, vale para dormir. Cualquier parecido de estos hechos con la realidad es pura coincidencia. Lo que realmente se hace ya lo sabéis.

Te recomendamos en Polideportivo