Primera | Celta

El Concello y el Celta pelean por las obras

Ninguno quiere pagar los cambios que pide la UEFA. El club busca alternativas para jugar la previa de Champions

<b>CON GRIETAS</B>. Balaídos presentaba ayer este aspecto.
Quique Rubio
Redacción de AS
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Falta una semana para que un inspector de la UEFA visite Balaídos con el objetivo de dar el visto bueno al estadio vigués para que pueda albergar partidos de Champions y las obras de reestructuración del campo ni tan siquiera han comenzado. El campo olívico necesita cambiar la zona de prensa, crear salas VIPS y más espacio para la televisión, porque en caso contrario no se podría disputar la ronda preliminar de la Liga de Campeones. Y ni el Concello ni el club están dispuestos a costear dichas obras. Ayer, la concejala de Deportes de Vigo, María José Porteiro, lo dejó muy claro en la Comisión de Gobierno: "El Ayuntamiento no tiene obligación de pagar las obras porque es una necesidad deportiva. La solución está en manos del Celta. Si ellos quieren que se juegue la Champions en Balaídos pueden empezar las obras mañana mismo (por hoy), porque recursos tendrán para ello, supongo". Según Porteiro, "las obras están valoradas en 150.000 euros y no en los 600.000 que decía el Celta. Son ellos los que deben pagarlos. A finales de año, el Ayuntamiento puede subvencionar los costes, pero ahora mismo no, porque no son obras de estructura del estadio".

Por su parte, Sabino López habló sobre el punto de vista céltico: "Estamos extrañados. No entendemos nada porque el viernes, después de una reunión a causa de las grietas del estadio, parecía que todo estaba aclarado. Nosotros no estamos dispuestos a mover nada y la UEFA determinará dónde se puede jugar. Por si acaso, ya buscamos alternativas en Braga y Oporto".

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