Yo Digo Alejandro Delmás

Bud Spencer y Pete Cutino

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

El waterpolo no es natación, sino polo acuático. Aquí, la natación es mera herramienta: como el balón, los abdominales o el sufrido y dilatado diafragma, que se lleva un trompazo tras otro. El buen jugador de waterpolo tiene aproximadamente la morfología del Ronaldo más lustroso. Por ejemplo: el actor Bud Spencer fue un renombrado waterpolista en los Estados Unidos de los años 60. Alcanzar directamente a Spencer en el hígado era tan improbable como desplazar en el agua a los inamovibles hombres-boyas de 125 kilos que la extinta URSS sacaba de Armenia o Azerbaiján. Nada que ver con las estupendas californianas que hoy presenta el equipo mundialista de EEUU en BCN.

Resulta complicado que un maravilloso nadador sea un excepcional waterpolista. El fondista australiano Stephen Holland y los velocistas estadounidenses Gaines y Biondi hicieron pinitos. Es difícil: el inmaculado campeón de las corcheras suele huir de los guantazos. Podría explicarlo muy bien Peter Cutino Jr., hijo de Pete Cutino, el más laureado entrenador del waterpolo estadounidense, de la Universidad de California. La contracultura. Cutino Jr., mejor jugador universitario de 1983 en EEUU, apareció por Sevilla con la selección americana en 1985: un torneo. Se enamoró de una sevillana, se casó con ella en Sevilla y volvió lo justo con las flores de Berkeley. Toma contracultura.

Te recomendamos en Polideportivo