Agassi cayó abatido a tiros por Philippoussis
El cañonero australiano se impuso en cinco largos y disputados sets con un total de 46 saques directos

El sueño de Andre Agassi tendrá que esperar. El astro de Las Vegas llegó este año al torneo de Wimbledon convencido de que podría reeditar el triunfo que logró en 1992, por la ausencia de Pete Sampras y la presente irregularidad de Lleyton Hewitt. Pero a sus 33 años, quizá ya se le ha pasado el arroz para aspirar al levantar el trofeo del All England Club a pesar de que sigue atesorando una extraordinaria calidad.
Mark Philippoussis, el australiano que lleva tatuado en su brazo derecho a Alejandro Magno, ajustició al estadounidense desde el servicio: firmó 46 aces en los cinco largos y tortuosos sets que duró el encuentro.
El jugador aussie saltó a la cancha dispuesto a marcar el territorio desde el principio y no se dejó amedrentar por la aureola de estrella que acompaña a Agassi. Por eso, impuso la incontestable dictadura de su servicio en el primer set y se lo llevó por un claro 6-3.
El estadounidense no perdió por ello la paciencia porque sabía que el partido en ningún caso sería fácil. Encontró a partir de entonces mejores soluciones en el resto (la clave en superficies donde el servicio es casi el principio y el final de todo) y puso a Philippoussis contra las cuerdas al vencer en las dos siguientes mangas por 6-2 y 7-6 (7-4).
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Los seguidores de Agassi le veían ya con esa mínima ventaja en los cuartos de final, pero el marido de Steffi Graf se quedó sin gasolina justo en ese momento. Sus piernas ya no estaban frescas y el servicio del australiano se volvió a convertir en todo un infierno. Total: 6-3 y 6-4 para Philippoussis y adiós prematuro para Agassi, que así ve peligrar su primer puesto en el ránking de la ATP.
Queda a expensas de lo que haga Juan Carlos Ferrero, que si alcanza las semifinales (tiene que pasar dos rondas más que el gran Andre) puede alcazar su acariciado sueño de ser el número uno mundial en el ránking de entradas de la ATP. Las matemáticas también juegan.