Entrevista Roger García

"En el club me han querido destruir como persona"

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¿No hay vuelta atrás a su decisión de marcharse del Espanyol?

No. La decisión está tomada. Creo que ha pasado suficiente tiempo como para que las cosas se pudieran arreglar. No soy de los jugadores que tiran la piedra y luego pretenden esconderse o cambiar sus actos.

¿Jugando en Riazor se le pasó por la cabeza tirarse atrás?

Lo tenía muy claro. Lo medité durante algunos días.

¿Hay una fecha clave?

No. Las relaciones se fueron deteriorando poco a poco.

¿Qué pasó, Roger?

Pues que ninguna de las dos partes movimos nuestra postura. Tantas semanas sin tener noticias, y nos pasábamos la patata caliente.

¿Quién ha vencido?

Nadie. No se llegó a un acuerdo y punto. No me da la gana que me hagan quedar como el malo. ¡No me da la gana! Nunca pedí nada. Ni prima de fichajes, nada. Ya dije que hasta que no se solucionaran dos asuntos no me iba a sentar para negociar el futuro. Primero, la salvación, que se consiguió a falta de tres jornadas; y luego solventar unos asuntos que teníamos pendientes.

Y con lo que se ha llegado a decir desde dentro del club...

Muchas mentiras. Marcó va diciendo por ahí que me deben una décima parte de la ficha del año pasado. Yo no hablé jamás públicamente de ese asunto. Nunca he dicho que me deban dinero. El pesetero es el que habla de dinero, yo no. Me he pasado cuatro temporadas cumpliendo con lo pactado y ellos, de momento, no han cumplido con lo que firmamos en ese momento. Es una manera lamentable de acabar con todas estas temporadas. No se le puede llamar pesetero a alguien que no se ha beneficiado de una buena campaña, y que podría pedir muchas temporadas de contrato.

¿Acaso se descolgó pidiendo un auténtico dineral?

Le repito que en el club no me dieron opción a negociar nada. Se ha filtrado que yo pedía el oro y el moro. Sólo tenía intención de ganarme lo que me toca. Son cuatro años en los que lo he dado todo, hasta el último minuto de mi partido en Riazor. Me dio mucha rabia despedirme con una derrota. Era la ocasión idónea para ganarle al Deportivo en su campo. Es una pena que no sirviera de nada un gol que marqué con la pierna derecha. No me salen muchos chuts como esos a lo largo de una temporada.

¿Qué fue lo que acabó por colmarle a usted la paciencia?

La desilusión del día a día, los comentarios en los pasillos, en la prensa.

Ahora le dirán que no siente los colores y que no hizo esfuerzos por quedarse.

Lo de sentir los colores es algo del pasado. Ya le dije un día que yo soy de donde me tratan bien, y aquí he estado muy a gusto. De todos modos, esta directiva me ha quitado las ganas de ser perico, o al menos de tener ese sentimiento. ¿Hincha? Yo soy del Sabadell.

El presidente Dani Sánchez Llibre dijo el domingo que le daba lástima que se hubiera marchado "sin despedirse". ¿Algo que objetar?

Me han querido destruir como persona, dañarme la imagen. Espero que no lo hayan conseguido. Siempre recibí un trato exquisito por parte de la afición. Ella entenderá que los sentimientos están por encima de todo.

¿Cómo fue su fin de semana en A Coruña?

Estuvimos casi tres días y no hablé en ningún momento con él. Tuvo ocasión de hacerlo. Yo ya me había despedido de los compañeros que no viajaron, en el vestuario de Montjuïc. El lunes, en el aeropuerto, todo el mundo tenía prisa, unos se fueron con el coche, con el autocar... Nos dijimos adiós mientras recogíamos el equipaje. Es cierto que no es feliz manera de acabar, pero los hechos han obligado a este lamentable final. La suerte que tengo es que espero mantener el contacto con muchos de los que han sido mis compañeros.

¿Qué recuerdos le quedan de este periplo con el Espanyol de Dani Sánchez Llibre y Marcó?

Pues muy buenos recuerdos y, sobre todo, la final de la Copa del Rey en Valencia. Jamás pensé que en mi primer año podría conseguir un trofeo. Hubo altibajos, normales, pero soportables. Es curioso pero mi mejor temporada, en lo personal, ha llegado cuando el equipo lo ha pasado peor. No me puedo quejar en absoluto de los minutos que he jugado. Fueron muchos y muy buenos. No es fácil tenerlos en Primera División, y el Espanyol me los dio tantos en los buenos momentos como en los malos.

¿Ha madurado en Montjuïc?

He vivido una experiencia tremenda. Este último año no ha resultado nada agradable. Suerte que llegó Clemente. No me gusta mucho hablar de los entrenadores, pero sí es cierto que supo aislar al vestuario de la presión del entorno. Hubo tensión y nerviosismo hasta que logramos mantener una línea tan buena de resultados. Estuvimos doce partidos sin perder, y eso no es nada fácil. El Espanyol será siempre un referente en mi carrera. Llegué desde el Barça y me encontré con una gente que me acogió con los brazos abiertos.

¿Ha hablado con el técnico?

Clemente me ha dicho que puedo contar con él para lo que quiera.

Vaya donde vaya, ¿qué será del Espanyol?

Seguro que todo le va a ir bien. Dejo muchos amigos, en el vestuario y en las oficinas, que me irán informando. Se ha fichado mucho y espero que en el próximo curso no se pasen más apuros. Si las cosas se hacen bien no tiene por qué tener los problemas de esta temporada.

¿Qué hay de su futuro?

Todo son rumores. Soy consciente de que me he marchado del Espanyol sabiendo lo que hacía, de manera consciente, pero un poco a ciegas en cuestión de ofertas.

Nadie se cree que Roger no tenga ofertas...

Hay varios equipos interesados pero nada en firme. El mercado no está en una situación demasiado ideal. Habrá que tener la paciencia necesaria para calibrar todo lo que nos llegue. Voy a dejarlo en manos de mi representante (Josep Maria Orobitg).

¿El Deportivo?

Ese no. Casi me fichan antes de venir al Espanyol.

¿Y el Villarreal?

Sí, pero...

¿Inglaterra?

Iría, pero no a cualquier precio.

¿Y entonces?

Es sencillo. Quiero encontrar un equipo que me ilusione, algo que me dé suficientes fuerzas para salir de casa y marcharme. El fútbol que allí se juegue también es primordial.

¿Le ilusiona el Barcelona?

Que yo sepa no me ha llamado. No me veo volviendo al Camp Nou, como tampoco fichando por el Real Madrid. en el Barcelona está Thiago Motta por la izquierda.

O sea que a usted lo que le hacía tilín era seguir en Montjuïc.

Sinceramente sí. Siempre fue mi primera opción. Si digo esto es porque me quería quedar.

Qué pena, ¿no?

Mucha. No lo estoy pasando nada bien. Jamás pensé que todo este culebrón acabara así, pero repito que no ha sido por mi culpa. Sólo pedí algo que me corresponde, y que me he ganado con el trabajo de cuatro años. En el fútbol de hoy en día no es fácil quedarse tanto tiempo en un mismo club.

Le queda el buen sabor de boca de esos goles desde el centro del campo ante Recreativo y Rayo Vallecano.

Eso sí que es una auténtica satisfacción personal. Tantos años intentándolo y al fin lo conseguí. También es bonito que hayan tenido trascendencia, y que medio mundo pudiera verlos por televisión. El del Rayo en Vallecas lo han gozado todos menos yo.

Que sea feliz.

Lo seré si recupero la chispa, la ilusión. El proyecto para mí es muy interesante. Aún queda tiempo para que pueda encontrar un club interesante. El verano es largo y lo voy a aprovechar para hacer muchas cosas.

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Por cierto, ¿le pagaron ya todo lo que le deben?

Yo nunca hablo de dinero... No pienso reunirme con nadie.

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