Primera | Real Madrid

La ruptura con Alex Ferguson

La relación con Ferguson comenzó a enturbiarse a raíz de la boda con Victoria Adams.

<b>BODA NO ACEPTADA</B>. A Ferguson no le gustó que David se casara con Victoria.
Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

Un mes después de que el United ganase la Copa de Europa, la boda de David Beckham y Victoria Adams colapsó Inglaterra. Se casaron el 4 de julio de 1999 en una ceremonia íntima, con poco más de 20 invitados en el castillo gótico de Luttrellstown, en las afueras de Dublín. Entre los asistentes, los futbolistas Gary Neville, Giggs y Butt, Sir Bobby Charlton y las Spice Girls. A última hora, Sir Elton John no pudo acudir por problemas de corazón. A todos se les pidió vestir de negro y blanco para dar un mayor aspecto ceremonioso al acontecimiento. No hubo acceso para la prensa, y sólo se facilitó una foto de Beckham con Neville antes de la boda. El motivo real, la exclusiva que la pareja había firmado con la revista OK! por un millón de libras. El escándalo saltó cuando The Sun publicó una secuencia fotográfica en el altar, y se adelantó a OK! The Sun nunca anunció cómo consiguió las fotos. La pareja Beckham mantuvo en secreto el destino de su luna de miel y pudieron respirar tranquilos.

‘Persona difícil’. Mientras David disfrutaba de sus vacaciones, algo se fraguaba en el United, que intentaba asimilar cómo manejar a la estrella. Y no tardaron en aparecer síntomas preocupantes. Cuando Beckham pidió incorporarse dos días más tarde a la pretemporada para apurar su luna de miel ni siquiera intentó contactar con Ferguson. Pidió a su mánager, Tony Stephens, que llamase al presidente del United, Martin Edwards, para solicitar el permiso. Cuando Ferguson se enteró, no sólo le negó esos días sino que le obligó a incorporarse antes incluso que el resto de internacionales. "Ya sabía que Ferguson no era una persona fácil", declaró Victoria. "No darle los días que pidió es una cosa, pero negarle los cuatro que tienen el resto de internacionales es algo que ya jamás olvidaré". Se había encendido la mecha.

Hubo más encontronazos y éste es un buen momento para recordarlos. Dos meses después de la luna de miel, Ferguson multó a Beckham por asistir a la inauguración de una joyería de Jade Jagger la noche antes de volar con el equipo a Austria para un partido de Champions ante el Sturm Graz. De nuevo se enfrentaron cuando Beckham decidió quedarse en Londres tras volver de la Intercontinental ganada en Tokio al Palmeiras en lugar de ir a Manchester con el equipo. Horas después fue fotografiado en una fiesta con Sir Elton John de anfitrión.

Más grave aún fue el conflicto de febrero del 2000. Beckham no asistió a un entrenamiento por quedarse en casa para cuidar a su hijo Brooklyn, enfermo con gastroenteritis. Al día siguiente, Ferguson le esperaba para expulsarle del entrenamiento. Se le castigó con 15 días de sueldo y no fue convocado para el partido siguiente en Elland Road ante el Leeds. "Tengo que pensar que David no es honrado con sus compañeros", dijo Ferguson. "Butt, Phil Neville y Solskjaer no son titulares habituales pero jamás se pierden un entrenamiento, son profesionales modelo". Beckham tragó y calló, pero no Victoria: "Tengo claro que Ferguson lleva tiempo buscando excusas para atacarle, David sabe que el técnico está furioso desde hace tiempo por tanta aparición pública, tanto viaje".

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El último roce. La relación Beckham-Ferguson no tenía reconciliación posible. De ahí la explosión final la temporada pasada, cuando tras perder ante el Arsenal en un partido de Copa en febrero Ferguson irrumpió en el vestuario furioso contra Beckham, al que culpaba del gol de Wiltord. Cuentan que Beckham se levantó, se encaró ante Ferguson y a punto estuvieron de llegar a las manos. Si es verdad lo saben pocos. Sí es seguro que Ferguson le dio una patada a una bota que impactó en la ceja del jugador. A pesar de las disculpas allí mismo, no había marcha atrás. Todo acabó con la famosa suplencia ante el Madrid en Old Trafford. El club entendió el mensaje. Ferguson o Beckham, pero nunca los dos juntos.

En ese periodo, Beckham había ganado su quinta Liga con el United, al que añadió la sexta hace dos meses. Pero había muchas razones para entender el porqué de sus ganas de irse. Una más, la pública intención de Ferguson de intercambiarle con el Barça por Figo en el verano de 2000, justo antes de que el luso llegase al Madrid. Entre tanta vida pública, conflictos con Ferguson y rumores de su marcha le llegó hace un año la ocasión de quitarse la espina en el Mundial de Japón y Corea de lo ocurrido en Francia 98. Eso y más lo analizaremos mañana.

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