Pantani se deprime por no ir al Tour
Su padre reveló que su ausencia en Francia es una de las razones que provocaron su internamiento en una clínica

Ferdinando Pantani, padre del ciclista italiano Marco Pantani, ingresado en un clínica especializada en tratar depresiones y drogodependencias, ha señalado que han sido "pequeños episodios", entre ellos no ir al Tour de Francia del Centenario, los que han llevado a su hijo a la depresión.
"Papa, ahora paro un momento. Voy donde pueda estar tranquilo, donde pueda ocuparme de mí mismo", confiesa Ferdinando Pantani que le dijo su hijo, en declaraciones que este martes publica el diario deportivo milanés "La Gazzetta dello Sport".
El padre del corredor, asimismo, ha comentado estar contento ya que su hijo ha hecho lo mejor. "Debéis entender su rabia y sus momentos tristes. Ahora le debemos dejar que se recupere. No lograremos nunca entender que tiene dentro de sí y cómo reacciona cada vez que le sucede algo".
"Este paso debe servirle para que encuentre el equilibrio, para encontrarse a sí mismo. Será él quien decida cuándo volver a casa. Quizás dentro de un mes, de dos. Si vuelve a montar en bicicleta o si abandona todo. Lo decidirá sólo él", añade.
Triste por no ir al Tour
El padre de Pantani considera que los seis últimos meses profesionales de su hijo han sido "a lo grande": "Lamentablemente, después ha venido este inconveniente. Había vuelto a casa tras el Giro de Italia bastante tranquilo. Hablaba de la posibilidad de ir al Tour de Francia, de la bicicleta".
"Después, día a día, nos dábamos cuenta de que estaba cada vez más triste, bajo de moral. Estaba abatido. El Tour, con un equipo mixto, resultaba imposible. Marco hablaba menos y había caído en la depresión. ¿La razón? Pequeñas cosas, pequeños elementos que le han devuelto a su mente el mundo del cual había sido rechazado. Y al final también se ha quedado desilusionado de lo que le ocurrió en el Giro", confiesa Ferdinando Pantani.
Noticias relacionadas
"Nadie ha hecho nada en su defensa... sólo los aficionados se han lamentado, pero ellos no cuentan para nada. Marco ha visto que aún había algo contra él, que no lo consideraban. Y, en cambio, había trabajado como un loco desde noviembre, tras siete meses en los que no había tocado la bicicleta", añade.
Ferdinando Pantani, no obstante, se muestra optimista sobre el futuro de su hijo: "Les pido a todos que les dejemos tranquilo, que encuentre su camino. En esa clínica está tranquilo". "Estoy seguro de que Marco lo superará. En estos momentos lo único que podemos hacer es apoyarle y estar a su lado... No es una tragedia lo que ha pasado. El decidirá cuándo volver".