DaMarcus Beasley, el talento norteamericano
Si Landon Donovan lidera la nueva generación de futbolistas estadounidenses, Taylor Twellman es su delantero del mañana y Freddy Adu el de los próximos diez años, no hay que olvidar el talento de DaMarcus Beasley. A sus 21 años llega a esta Copa Confederaciones con todas las opciones de mostrarse tras su buen Mundial 2002. Lleva tres años en la absoluta desde el debut ante China en enero del 2001. Fue el mejor de aquel partido y demostró por qué ya había coleccionado medallas a nivel individual. Elegido segundo mejor jugador del Mundial Sub-17 de 1999, en el que EE UU llegó a semifinales, indiscutible en el Mundial Sub-20 de Argentina en el 2001, con 17 años ya entrenaba en la absoluta. Más habilidoso que rápido, buen regate, volante ofensivo y polivalente capaz de jugar en la derecha o la izquierda, aún tiene mucho margen de mejora. El Valladolid preguntó por él hace un par de años, y su llegada a Europa no debería esperar mucho más. Prefiere la izquierda, aunque Bruce Arena le colocó en la derecha en los primeros minutos ante Turquía. Luego le cambió, mejoró en su juego e incluso marcó el gol del equipo, aunque es mejor asistente que realizador. Por eso el Chicago Fire se resiste a traspasarle. Su único disgusto, no disputar los JJ OO de Sydney. Pero ya está olvidado, y es fundamental en la selección.
