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Del Manchester al Mundial de Francia

La vida de Beckham. La revolución emprendida por Ferguson en el Manchester dio paso a un grupo de futbolistas jóvenes, los ‘Fergie Babes’, en los que sobresalía David Beckham. La marcha de Kanchelskis dejó un hueco en la banda y él no desaprovechó la ocasión. Su gol al Wimbledon le abrió las puertas de la selección y poco tiempo después de su debut tuvo el primer encontronazo con Ferguson.

<b>LA VIDA DE BECKHAM. </B>
Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

No se puede ganar con críos", dijo el ex central del Liverpool Alan Hansen a la BBC tras la derrota del Manchester United en el debut de la temporada 95-96 ante el Aston Villa. Beckham había marcado su primer gol en la Premier League pero el equipo perdió y pocos entendían a Ferguson en su revolución con los jóvenes. Para Beckham, Alex Ferguson era por aquella época su "segundo padre", el técnico que le dio la gran oportunidad.

Había empezado en las categorías inferiores del Manchester como eje del centro del campo, pero la marcha de Andrei Kanchelskis le llevó a la banda derecha. Y ahí se empezó a hacer grande esa temporada 95-96, en la que marcó ocho goles y ganó Liga y Copa con el United. Hansen se había comido sus palabras porque parte de la base de aquel gran éxito fueron Scholes, Butt, los hermanos Neville y por supuesto Beckham, la columna vertebral de los que desde entonces se llamaron Fergie Babes en homenaje a los Busby Babes de Sir Matt Busby en los 60. En plena euforia el entonces director de la escuela del United, Eric Harrison, se descolgó en elogios como: "Tiene más calidad que cualquier otro jugador de este club, su manera de manejar la pelota es asombrosa".

Salto a la fama. Todos los elogios se quedarían pequeños poco después. Empezó la temporada 96-97 y en sólo unos días Beckham alcanzó la fama absoluta. Marcó un gol en la Charity Shield en Wembley ante el Newcastle y en la primera jornada de Liga hizo el que acaba de ser elegido mejor gol en la historia de la Premier. Ante el Wimbledon, en Shelhurt Park, y en los últimos instantes del partido marcó desde el centro del campo con un disparo preciso, certero y asombroso. En un instante dejó atrás a ídolos suyos como Brian Robson o Glenn Hoddle, cuya figura pretendía imitar en sus primeros pasos. El galés Neil Sullivan fue el portero que encajó aquel tanto y para siempre se le asociará con la jugada. "Cuando disparó pensé: va bien, pero se marchará fuera. Cuando empezó a caer ya vi que no llegaba y cuando entró rozando el larguero grité... ¡Oh, Shit! (mierda)". Uno de los momentos cumbre en la carrera de Beckham. Sólo días más tarde le llegó el debut en la selección absoluta. Fue ante Moldavia en las eliminatorias para Francia 98, y atrás quedaban etapas en las categorías inferiores de Inglaterra. Ocho partidos con la Sub-21, y dos participaciones en 1995 y 1996 en el torneo Sub-20 de Toulon a las órdenes de Graham Rix. "Ferguson no tardará en ponerle los galones de general", dijo el propio Rix, quien quedó impresionado por su potencia física. En realidad, Beckham había sido un especialista en cross en el colegio, ganó varias carreras de 1.500 metros y un día se le midió como el futbolista que más kilómetros hace de media en el United.

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Enfado de Ferguson. Una temporada excelente la 96-97, sólo salpicada por dos detalles negativos. El primero, un incidente con el centrocampista del Rapid de Viena Kuhbauer en un partido de Champions, cuando Beckham fingió un golpe para provocar una expulsión. No gustó en Inglaterra, y recibió críticas de los comentaristas de la ITV Brian Moore y Ron Atkinson. El segundo, más grave, desembocó en el primer enfrentamiento con Ferguson. Beckham no había alcanzado aún el status actual cuando desacreditó al técnico y decidió firmar con Tony Stephens, el agente de Alan Shearer. El acuerdo sentó muy mal al club porque el propio Stephens había impedido meses antes la llegada de Shearer a Old Trafford. Al día siguiente, Ferguson pidió a Beckham que rompiese con su nuevo agente, pero el jugador se negó. "Bien, pues si no le dejas, puedes usar a tu jodido nuevo mánager para que te busque equipo", le dijo. Empezaba la tormenta Ferguson-Beckham, que analizaremos en otro capítulo. Lo cierto es que David terminó como titular la temporada, ganó la Liga y fue votado por sus compañeros como mejor joven de la Premier. Además, se consolidó en la selección y jugó todos los partidos de la clasificación para el Mundial de Francia.

Su ídolo, Glenn Hoddle, era el nuevo técnico y contó con él desde su primera convocatoria. Beckham tenía entonces la mente puesta en Victoria Adams, a la que conoció poco antes. Ferguson había hecho pública su preocupación por el asunto y Beckham pretendía callar las críticas con la selección en Francia.

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