"Soy la Kournikova del atletismo"
La saltadora de pértiga Tatyana Grigorieva ha desbancado a Merlene Ottey como la más bella en las votaciones oficiosas que hacen los propios atletas

Tatyana Grigorieva, australiana de origen ruso, no sólo gana medallas en la alta competición de salto con pértiga, sino que suele ganar también todas las votaciones oficiosas, y un poco machistas, hay que reconocerlo, que proclaman en el circuito atlético internacional a la más bella entre las bellas. Ha sucedido en ese palmarés informal y delicioso a la solitaria jamaicano-eslovena Merlene Ottey, diosa de ébano, y a la alemana Susan Tiedke, saltadora de longitud alemana.
Grigorieva pasó por Madrid para competir en Rivas y se entrevistó con AS. Lo tiene claro: "Cuando estoy en la pista lo más importante es saltar pértiga, concentrarme para subir lo más arriba posible, pero fuera de la pista me gusta vestirme bien, maquillarme, sentirme guapa". Y reconoce que se identifica con Anna Kournikova, otra rusa. "Ha hecho mucho bien al tenis, porque lo ha popularizado más aún. A mí me gusta ser la Kournikova del atletismo y si valgo para promocionar este deporte tan hermoso, pues mejor. Será una buena cosa para todos".
Tatyana nació en San Petersburgo hace 27 años y en principio se dedicó a correr 400 metros vallas, donde no pasó de atleta más que discreta. Conoció al pertiguista Viktor Chistiakov, un gigante de 2,02 metros nacido en Moscú, y se casó con él. A Viktor le debemos que Tatiana sea saltadora, porque la convenció de divorciarse de las vallas y agarrar para siempre la pértiga. "Vivir junto a una persona que también es deportista y que además hace tu misma especialidad es muy importante para mí, porque te hace sentir más unida a tu pareja. Es maravilloso vivir juntos, entrenar unidos, compartir tantas cosas...". Sí, es una mujer enamorada.
Cambio de nacionalidad. En 1996 Chistiakov decide marcharse a Australia siguiendo a su entrenador, Alex Parnov, a quien le ofrecen en Adelaida un muy bien retribuido cargo como técnico. Y como el amor es el amor, Tatiana emprende viaje con su esposo. Tres años más tarde ambos pasan a ser ciudadanos australianos. "Al principio me costó mucho adaptarme, y no sentía que Australia fuera mi país, pero ahora vivo muy bien allí. Es un país maravilloso que me da todas las facilidades para vivir y para entrenarme. Tengo una casa preciosa y todo es muy agradable", proclama sonriente.
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También viaja a Rusia un par de veces al año. "Me gusta pasear por las calles de San Petersburgo, tranquilamente, porque es un lugar que me gusta y en el que he vivido nada menos que 24 años, pero ahora las cosas no están fáciles allí", comenta con un gesto que parece nostálgico.
Su tercer país es Italia: "En verano vivimos en Formia, porque las competiciones se celebran en Europa, y no podríamos estar viajando continuamente desde Australia". ¿Y su cuarto país preferido? "España, claro. En Sevilla gané la medalla de bronce en los Campeonatos del Mundo y en Salamanca he conseguido mi mejor marca personal. ¿No tienen ustedes algún trabajo para mí aquí? Me gustaría de verdad vivir en España, aunque hay un pequeño problema. Hace tanto calor...".
