El año de Mourinho
No sonará al nivel de Lippi, Ferguson o Del Bosque, pero Jose Mourinho será candidato a entrenador europeo de la temporada. Llegó de puntillas a un Oporto en plena crisis tras un buen trabajo en el Uniao Leiria, y precisamente a su ex equipo le ganó en el cierre de doce meses apoteósicos. Ganó todo lo que jugó, así de sencillo. Liga, Copa de Portugal y Copa de la UEFA. Este Oporto de juego al pie y mucha circulación de balón ha permitido la explosión definitiva de Helder Postiga, Derlei e incluso Maniche. Lo de Deco ni es noticia ni motivo de orgullo para el técnico, pero sí el resto.
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A Derlei se lo trajo Mourinho del Leiria, le terminó por dar un puesto y acabó por ser decisivo. Dos goles al Celtic y otro el domingo en la final de Copa, apareciendo en la zona de remate por sorpresa. Al trabajador Maniche la cazó del filial del Benfica y además ha catapultado a la selección al lateral derecho Paulo Ferreira y al goleador Helder Postiga.
La final del domingo ofreció lo mejor del equipo. Un ritmo medio, sin desesperarse nunca, con el mando del partido y apariciones constantes de Deco y Derlei. Más allá del tiro de Silas al larguero en los últimos instantes, el Oporto nunca sufrió. Ganó con claridad y si mantiene el nivel puede llegar lejos en la Champions. Y Mourinho tiene mucha culpa de ello.
