Una victoria histórica
Grecia sacó petróleo con su estilo habitual. Un fútbol blando, muy poco agresivo, con varios futbolistas capaces de aguantar bien el balón en el centro del campo y la sensación de ser una selección muy canchera, difícil de desarmar. Con eso logró una victoria histórica, lo mejor que ha conseguido desde aquella clasificación para el Mundial de EE. UU. Rehhagel sorprendió con la entrada de Kapsis para hacer un marcaje individual a Raúl, y le funcionó. Fue una de las claves del partido, porque el madridista se sintió incómodo, se alejó demasiado del área y casi desapareció.
Noticias relacionadas
Atrás, los griegos con su habitual defensa de cuatro en línea y la titularidad del joven Seitaridis, un lateral derecho con mucho futuro. Vicente no pudo con él, ni tampoco De Pedro en los últimos minutos. Giannakopoulos jugó lejos de su posición habitual. Jugador de banda derecha, se movió por todo el centro del campo y demostró su buen disparo. Lo avisábamos en la previa, pero la defensa española le dio un par de metros en la jugada decisiva. No perdonó.
Tsartas no existió, muy perdido en la banda izquierda, resentido de una lesión igual que Charisteas. En esto sí que los griegos estarán perplejos, porque sin su mejor delantero y su futbolista de más talento fueron capaces de ganar a una selección española con muy pocos recursos. Grecia se preguntará por qué España no tuvo disparo de media distancia ni velocidad, pero ése es un problema más que habitual en nuestra Selección. Los griegos necesitan un empate ante Ucrania para tener cerca la segunda plaza, porque ni con esta victoria pueden creer en serio ser primeros.
