Hace diez años de la muerte de Petrovic
El mejor jugador europeo fallecía en un accidente de tráfico en Alemania


Noticias relacionadas
Tal día como hoy de hace diez años (7 de junio de 1993) el baloncesto europeo se conmocionaba con la trágica muerte de Drazen Petrovic. Fallecía en un accidente de tráfico en una autopista alemana cercana a Múnich. Iba de copiloto, con unas amigas, y su coche se estrelló contra un camión cruzado en la vía rápida. Murió en un instante. Adiós a Amadeus Mozart; al Genio de Sibenik para otros. Su talento era bestial y sólo vivía para el baloncesto. Para muchos, el mejor jugador europeo de la historia. Despertaba fervor y odio. Siempre protagonista absoluto. En Croacia es aún un ídolo nacional y cualquier jugador actual que ronde la treintena le profesa sentida admiración.
Tras ganarlo todo en Yugoslavia, fichó por el Real Madrid. Fin al martirio blanco. Se llevó la Copa, la Recopa (¡62 puntos!) y perdió la Liga a manos del Barça y de Neyro, árbitro al que escupió en un amistoso. Al año siguiente probó fortuna en la NBA. En su cuarta campaña en EE UU ya era una estrella. Elegido en el tercer mejor equipo de la liga y promediando 22,3 puntos. Estaba lanzado. "De haber vivido, se hubiera convertido en uno de los mejores jugadores de todos los tiempos en la NBA", sentencia Mirko Novosel.