El Ciudad Real se venga del Barcelona
Sobresalió el trío Hombrados-Dujsebaev-Urios que le permitió a los manchegos lograr su primer título copero

Por fin el Ciudad Real inscribe su nombre en la Copa del Rey. Ha necesitado disputar tres finales consecutivas en esta competición para ascender al podio, pero de la manera más grande posible: ante un gran Barcelona, campeón de Liga y de la Copa EHF, que era favorito en los pronósticos, y que le había relegado en la Liga hace tres semanas. Y, sobre todo, cumpliendo un soberbio encuentro, superando la lesión de Prieto (esguince en el tobillo), su baluarte defensivo.
El Ciudad Real se exprimió. Sus estrellas brillaron como se les pide en las grandes jornadas. Hombrados firmó un sobresaliente encuentro en la portería; Dujsebaev controló su ansia para mover al equipo con el talento de siempre; y Urios fue el pivote móvil e infalible, y eso que jugó marcado por un arbitraje tan riguroso con él que ya le había mandado a descansar en el banquillo dos veces antes del descanso.
Noticias relacionadas
El Barça se encontró con un rival motivado, ágil, concentrado, aguerrido, serio y de calidad. Su racha inicial (3-0) no generó dudas en el Ciudad Real, que actuó como convenía, con un tremendo trabajo del extremo Kallman de adelantado, y de Sigtrygsson en el centro de la defensa peleando con un Dragan Skrbic ayer apagado por el control a que fue sometido siempre.
El resultado final se quedó corto para lo visto en la final. El Ciudad Real jugó los últimos cuatro minutos en inferioridad, lo que aprovechó el Barcelona para maquillar la derrota ante un rival que se tomaba su revancha liguera.
