Imbroda, despedido
Lolo Sainz comunicó la destitución del técnico tras asistir a la reunión de la Comisión Deportiva: "Pensaba que no debía seguir y así lo dije".


Crónica de una muerte anunciada, la de Javier Imbroda como entrenador del Real Madrid. El director de la sección, Lolo Sainz, anunció ayer su despido a las 13:30 horas en una rueda de prensa celebrada en el Pabellón Saporta. Acababa de salir, junto a Jorge Valdano y otros seis directivos, de la reunión de la Comisión Deportiva, donde había expuesto su informe sobre la situación de la sección. Algo que no hizo el miércoles en la Junta Directiva del club por no llegar a tiempo. "Me encontraba en una reunión de la ACB más importante de lo que la gente cree", aclaró Sainz. Ayer, sin embargo, la destitución del técnico no podía dilatarse más.
Mientras explicaba los motivos del cese, Imbroda acababa de dejar las oficinas del Bernabéu, abatido y frustrado. En declaraciones en exclusiva a RM TV dijo: "Esperaba seguir en un proyecto que se inició a la carrera, porque los proyectos no son de un año. Me siento frustrado por no haber podido contribuir a que el Real Madrid se estabilizara. Yo era el entrenador número nueve en los últimos diez años, y ahora llegará el diez. Ese no es el camino. Sin inversión es imposible crear esa victoria. El club necesita criterio y rumbo decididos, no puede estar dando bandazos". La rescisión del contrato de Imbroda, que finalizaba en 2004, asciende a 1,1 millones de euros; sin embargo, será negociado la próxima semana entre el club y Gorka Arrinda, su agente.
Por su parte, Sainz asumió la responsabilidad en la decisión: "Pensaba que Javier no debía seguir y así lo transmití al club". Y aseguró vivir una jornada muy difícil en su carrera: "Él lo ha pasado mal, pero yo también. Es el peor día de mi vida deportiva, peor incluso que cuando el Madrid ya hace tiempo no contó conmigo después de 34 años en el club".
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"Nos hemos tomado un tiempo lógico de reflexión tras acabar una temporada muy difícil. Era inviable que Imbroda continuara, aunque sigue siendo un magnífico entrenador, pero este club es muy difícil, un morlaco. Su figura estaba muy dañada".
Pero ayer hubo más, Imbroda al margen. Sainz habló con contundencia del futuro de la sección: "Apuesto por un proyecto ganador a tres años, pero que aspire a títulos desde el principio. A partir de ahora yo soy el jefe, el único responsable al que pedir cuentas en el palco. El baloncesto va a tener autonomía plena, aunque mantendré al presidente informado. Incluso se puede cerrar algún fichaje sin que haya entrenador. Ya hay alguna baja decidida y es un asunto que afrontaré la próxima semana. Con el presupuesto actual puede valer para hacer un gran equipo, pero si hace falta un poco más pelearé por conseguirlo. En cualquier caso, no tiraremos la casa por la ventana".