Primera | Betis 2 - Valladolid 2

Milagro de Dani y coma verdiblanco

Los de Víctor rescataron un punto que debió haberse ido a Pucela

<b>FERNANDO NO FUE SANTO</B>. El goleador Fernando, en lucha con Marcos por un balón dividido, no pudo ser esta vez la panacea verdiblanca.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Atónito y hecho un cadáver, el Betis asiste a su descomposición como un testigo privilegiado. No podemos escribir de alguien sin pulso y en estado de coma que "vive" su descenso a los infiernos, al Infierno Bético. No. El Betis "asiste" a los acontecimientos: hace tiempo que dejó de hacer algo parecido a respirar.

Si Lopera es aún Lopera, ayer tuvo que descender al averno de su vestuario y pedir explicaciones a sus asalariados. Si Víctor Fernández no quiere que le llamen Víctor Farsante, debe ofrecer explicaciones urgentes al presidente y al buen pueblo bético de por qué el equipo ha dejado de creer en él: cualquiera que vea la actitud del Betis, ayer y en los últimos partidos, ha de pensar en conjuras maléficas, en desplome físico o en rebelión a bordo. Al nivel actual del Betis, ganar en Primera es misión imposible. Valdés Leal hubiera pintado otras postrimerías.

La segunda vuelta del Betis es peor que la de hace tres años, cuando bajó a Segunda: entonces, la ruina venía desde cierto 2-5 con el Espanyol, antes del final de la primera vuelta. No hay lesiones que expliquen este axioma: este equipo no le gana a nadie.

Por entidad, organización y recursos, el Valladolid mereció ganar el partido. Se adelantó dos veces, porque Fernando Sales, Aganzo y Colsa tenían barra libre entre las dos primeras líneas verdiblancas: Varela se vistió, pero no jugó. Assunçao no está para esto. Juanito no juega: lo hace su sombra, que provocó una falta increíble en el prólogo del lamentable 1-2. Filipescu hace lo que puede: algo, no mucho. Luis Fernández está desesperado. Benjamín piensa en su boda.

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Joaquín se descorazonó hace tiempo. Fernando no puede marcar todos los días. Capi quiere volver siempre y casi nunca llega. ¿Alfonso? Bien, gracias: en la enfermería. Y Dani, al que las cosas aún le importan algo, rescató un punto que el Betis no mereció.

Este no puede ser el Betis. Este no es el Betis. Y esto no es el Betis. ¿Se ha enterado, señor Ruiz de Lopera? ¿De verdad...?

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