Gil negó ayer 300.000 euros para el finiquito de Luis
No accedió a la petición económica de su hijo Miguel Ángel. Pasó el día en Marbella y participó en una caravana electoral


Jesús Gil tuvo ayer un día de intensa actividad. El presidente del Atlético no paró de recibir a medios de comunicación en su domicilio particular de Marbella, además de atender innumerables llamadas de amigos que le preguntaban por los motivos de su abandono de la presidencia y sobre si su decisión es irrevocable: "No hay vuelta atrás. Que los problemas del Atlético los solucionen otros. Yo ya no tengo más bienes por hipotecar y no quiero ser el que firme la defunción de este club".
Entre los que hablaron ayer con el presidente se encontraba Salva Ballesta, ex jugador del Atlético y amigo de Gil: "El fútbol deja más amigos que enemigos. Aquí hay más nobleza que en la política. Esto no deja cicatrices. Empecé a pensar en marcharme cuando vi que a Teresa Rivero la decían vete ya". El dirigente se vio inmerso en otro tema de la actualidad rojiblanca. Su hijo Miguel Ángel buscaba ayer 300.000 euros para liquidar económicamente a Luis Aragonés. Gil no quiso saber nada de este problema y no accedió a poner el dinero que solicitaba su hijo. Además, hasta que Luis no renuncie formalmente al año de contrato que le queda no se le abonará la totalidad de su contrato.
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El presidente también analizó los planes de la oposición: "Recurrir a la masa social para resolver el grave problema económico del Atlético es un error. El aficionado rojiblanco puede tener una acción para guardarla en su casa, pero nunca va a invertir dinero como negocio. Creo que Ignacio del Río fracasará si va por ese lado romántico. Los euros son lo que cuenta. O aparece dinero de la ampliación de capital, o se vende a los jugadores más importantes, o se hace la operación de La Peineta, o se disuelve el Atlético. Guste o no guste. Miguel Ángel y Cerezo van a atender a aquellos que tengan un proyecto comprobable de dinero y de solvencia moral. Aquí las gangas y las rebajas, en El Corte Inglés".
Por la tarde, Jesús Gil participó en una caravana electoral de su partido político por la vecina localidad de San Pedro, en compañía de Julián Muñoz, alcalde de Marbella, y de muchos simpatizantes del GIL. Parece que el presidente ya ha empezado a olvidarse del fútbol: "He dormido perfectamente. Sería absurdo negar que el día que el Atleti juegue no voy a sentir morriña y melancolía, pero tengo 70 años y derecho a vivir sin sobresaltos continuos. Lo único que no he conseguido y con lo que siempre soñé fue ver al Atlético ganar una Copa de Europa". Gil asegura que "el precio que he tenido que pagar es muy alto. Aún no tengo pasaporte por el caso del saqueo, me han perseguido, he estado en la cárcel... Nunca he querido ser una carga para el Atlético ni obtener rentabilidad a través del club, porque, sencillamente, era imposible".