La opinión de Delmás

Zoncolan ¿a la vista? Y aquí llega el Zoncolan, la copia italiana del Angliru: la Carrera Rosa se adentra ya en los Alpes Dolomitas (ojo con la d y con la l, que no bailen) y si la etapa de hoy es molto pericolosa, la de pasado mañana es la real etapa reina, la que puede llenar de luz la general en las ardientes oscuridades dolomíticas. Porque lo de ayer era imponente: si en la cumbres alpinas del Giro hay la mitad de negrura que ayer reinaba cerca de Venecia, la gente va a tener que subir al Zoncolan y al Passo di Valles con linterna: cuando Merckx se coronó en 1968 en las Tres Cimas del Lavaredo, los que pasaban por la meta, entre rayos, truenos, relámpagos e impermeables podían haber sido Merckx, Gimondi, Julio Jiménez o mi abuela Rosa, que aún vivía por entonces. En una famosa etapa del Tour, en 1999, en Sestriere, donde Armstrong se acercó al cielo, el cielo descargó una negrura de pez sobre los Alpes en menos de un minuto. Preparados, que hay emociones fuertes a la vista. ¿A la vista de los truenos y los relámpagos...?
Noticias relacionadas
Caída de Fórmula I (I). Cipollini, empapadísimo y enfadadísimo, dedicó ayer a Isaac Gálvez el signo universal de la locura, llevándose el dedo a la frente. Todo, porque Gálvez provocó la sensacional pelotera de la llegada... con una maniobra que el propio Cipollini ha emprendido mucho más de cien veces. Lo que Gálvez intentó fue pasar al Rey León por los mismísimos adentros de la curva, jugándosela en busca de la etapa, como si fuera Fernando Alonso en los lagos de Interlagos. Estaba claro que la volata llevaba aparejado un riesgo excepcional: en el primer paso por meta, ya dentro del circuito urbano de San Doná di Piave, ya habían caído varios de los gregarios de Cipollini. No se mataron todos de milagro.
Caída de Fórmula I (II). La gran caída demostró una cosa: que en el ciclismo aún hay la vergüenza que falta en otros sitios. Cipollini, que no tenía por qué jugarsela, se la jugó. Y Gálvez, que sí tenía que jugársela, también se la jugó, claro: y a muerte.