Ciclismo | Giro 2003

Cipollini se impone en el esprint a Petacchi

El italiano consigue igualar el récord de victorias de Binda. Garzelli mantiene la maglia rosa.

<b>ESTA VEZ SÍ</B>. Cipollini ha podido con su verdugo en las anteriores etapas e iguala el récord de victorias de Binda.
Agencia de Noticias
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El italiano Mario Cipollini, del equipo Domina Vacanze, ha logrado el ansiado triunfo en la presente edición del Giro y fue el primero en cruzar la línea de meta en la octava etapa, victoria que le sirve para igualar el récord de 41 que hasta este domingo tenía en solitario el también italiano Alfredo Binda.

El triunfo le sabe a gloria

Un triunfo que le sabe a gloria, como dijo al final de la etapa, pues lograba entrar en la historia del Giro y lo hacía en su Toscana natal ante su mujer y sus dos hijas e infinidad de paisanos que se acercaron a la llegada para apoyarle en su intento de lograr ese histórico triunfo que se le resistía.

Cipollini invirtió en los 214 kilómetros de viaje 5 horas, 29 minutos y 46 segundos, mismo tiempo que el australiano Robbie McEwen, el italiano Alessandro Pettachi, el sueco Magnus Backsted y el español Isaac Gálvez que daba tiempo al pelotón principal, por lo que el italiano Stefano Garzelli (Vini Caldirola) sigue líder de la general.

En los prolegómenos de la etapa el comentario general no era otro que el hundimiento sufrido por un buen número de favoritos al podio en el Terminillo y exhibición de Gilberto Simoni y Stefano Garzelli en esa jornada dando un paso de gigante hacía el podio final de Milán.

Los más buscados en el inicio eran el español Aitor González y el italiano Dario Frigo, los líderes del potente Fassa Bortolo y que, salvo milagro, perdieron toda opción al podio, algo que no es nuevo en ese equipo, pues cuando no es por una cosa es por otra, pero lo cierto es que el técnico Giancarlo Ferretti se queda sin líderes para luchar por la general.

Marcaje de Garzelli

La jornada se inició con un férreo marcaje por parte del líder Stefano Garzelli y sus compañeros de equipo, pues eran muchos los kilómetros de viaje y muchos los corredores, los equipos, con ganas de venganza tras lo sucedido en el ya mítico Terminillo, pues hacía mucho tiempo que en el Giro, en una etapa de alta montaña, no fallaban tantos favoritos.

Un control que intimidó al pelotón y por ello que hasta bien entrada la carrera los intentos de escapada brillaran por su ausencia, siendo el único momento de tensión en la primera parte de la carrera, la ascensión al altillo de la jornada, un puerto de tercera categoría en el kilómetro, en el kilómetro 22.

Era la única dificultad montañosa del día y en ella se juegan el liderato el español Tino Zaballa (Kelme CB) y el colombiano Fredy González (Colombia Selle). Fueron primero y segundo, respectivamente, por lo que americano sigue al frente en ese apartado.

Mucho aburrimiento

Muchos kilómetros de tedio y aburrimiento teniendo que esperar hasta el kilómetro 70 para que llegara algún que otro escarceo, que no prosperó, pero que sirvió para avivar el ritmo y cortar el pelotón diez kilómetros después.

Quedaban en cabeza trece corredores, entre ellos el italiano Fabio Baldato, vencedor de la segunda etapa y el español Julián Usano (Kelme Costa Blanca), por lo que la fuga estaba llamada a morir al ser dos buenos rodadores, especialmente el italiano y por ello que el líder Garzelli y los suyos se encargaron de unir de nuevo el grupo circunstancia que se produjo hacía el kilómetro 106.

Tras el reagrupamiento nuevamente la calma se apoderaba del grupo y hubo que esperar hasta el kilómetro 180 para ver otra escapada. Fueron los italianos Zanotti, Marini y Aggiani, el español Ignacio Gutiérrez, el francés Dacruz y el ucraniano Adyeyev.

Una escapada que duro sólo 14 kilómetros, pues los equipos con esprinters no dudaron en aunar fuerzas y ventilarse entre ellos la victoria en una llegada masiva que se llevó Mario Cipollini y que le sirve para hacer historia al igualar a 41 con Alfredo Binda.

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Este lunes, más llano

Este lunes se disputará la novena etapa, que unirá las ciudades de Arezzo y Montecatini Terme, de 160 kilómetros completamente llanos, por lo que será otra buena jornada para los "caza etapas" y esprinters, pues al día siguiente llega una jornada considerada de media montaña bastante complicada con cuatro puertos puntuables de segunda categoría.

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