Bodiroga, Rey Midas del basket europeo
Ya sea a nivel de club o de su selección, todo lo que toca se convierte en título


En una pancarta, de las cientos que el domingo poblaron el Palau Sant Jordi, se leía "Bodiroga, nuestro Dios". Era el mejor reflejo del sentimiento de la afición azulgrana, porque después de casi veinte años muchos pensaban que haría falta la intervención divina para lograr la Euroliga.
Dejan Bodiroga no será un Dios, pero sí un verdadero Rey Midas del baloncesto. Ya sea a nivel de club o de su selección, todo lo que toca se convierte en título.
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Con 19 años llegó a Italia y con 23 ganaba su primer título de club: la Lega con el Olimpia Milán. En la temporada siguiente lo fichó el Real Madrid, al que dio la Copa Saporta (1997). Un año después marchaba a Grecia y convertía al Panathinaikos en el equipo más poderoso de Europa: tres Ligas (1999, 2000 y 2001) y dos Euroligas (2000 y 2002), en tres finales consecutivas.
La del domingo era la cuarta y logró su tercer título, siendo elegido MVP por segundo año consecutivo. Bastó una llamada de Pesic para que rechazase ofertas de Kinder, Paf Bolonia y Panathinaikos para venir al Barcelona. Como dijo Pesic "se puede hacer un gran equipo, pero nunca será realmente grande si en él no está Dejan Bodiroga". Sin duda, la mejor definición que se ha hecho de él.