El balonmanista Kolpak provoca otra sentencia Bosman
Es eslovaco y ha ganado ante el Tribunal de Justicia de la UE el derecho a jugar como comunitario sin restricciones. La sentencia abre posibilidades a deportistas de cien países que mantienen convenios con la Unión Europea

Una Sentencia Bosman elevada al cuadrado. O al cubo. Eso es lo que consiguió ayer en Bruselas ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea un tal Maros Kolpak, eslovaco que jugaba en la Segunda División alemana de balonmano. Kolpak, ex portero del TSV Ostringen, reclamó en 1997 su derecho a no ocupar plaza de extranjero, ya que Eslovaquia es país que se integrará en la UE en mayo del próximo año. Y Alemania pertenece a la Unión, como es obvio.
El Tribunal de Justicia de la UE le dio la razón. Algo irrelevante si no fuera porque crea jurisprudencia en todo el ámbito de la Unión, y no sólo, como es lógico, entre los jugadores de segundo nivel deportivo, pero de primer nivel jurídico... La consecuencia es que los deportistas de todos los países que van a integrarse en la UE a medio o largo plazo, o que tienen acuerdos de asociación, deben tener ya los mismos derechos que los jugadores de los países en que residen legalmente y en que tienen permiso de trabajo. Es decir, la sentencia Bosman multiplicada por no se sabe cuánto, pero por mucho.
Porque en el caso del futbolista afectó sólo a los deportistas comunitarios. Y en el caso Kolpak atañe no sólo a esos países próximos a integrarse en la UE y a los que tienen convenios de asociación, sino a otros muchos, muchos, muchos... Incluso a los que pertenecen al Espacio Económico Europeo (Rusia, por ejemplo) y a los que firmaron el convenio Cotonú, que afecta a las relaciones de la UE con naciones de África, el Caribe y el Pacífico: la lista llega a los 77 países. El total de estados afectados es de 94, además, lógicamente, de los quince de la UE.
La ACB se ha apresurado a considerar la sentencia de aplicación "directa e inmediata" y anuncia que "va a cumplir su contenido, reconociendo oficialmente los derechos de los jugadores que se encuentren en situación similar a la que recoge la sentencia europea". Tau y Barca han solicitado la inscripción como comunitarios del polaco Wolkowyski y del lituano Jasikevicius. Quien no corre, vuela.
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Un portero de Segunda
Maros Kolpak tiene 32 años, mide 1,90, pesa 102 kilos y juega de portero en un equipo de Segunda División de la liga alemana de balonmano. Entre sus aficiones está la lectura, el vídeo y comer ensalada de patatas acompañada de cerveza (o viceversa). Y no es famoso por sus inmensas paradas, que también las hará, seguro, sino por la sentencia que lleva su nombre desde ayer mismo. En 1997 se sintió discriminado, se fue a los tribunales y ayer ganó.
