Descaros ciclistas
El Kelme se nos va al Giro con un equipo de ocho corredores. A Belda se le lesionó David Muñoz y no ha querido sustituirle. "Es más honrado llevar a ocho que completar el equipo con un ciclista que se vaya a retirar en la primera sema-na". No sé muy bien por qué se tendría que retirar, pues hablamos de un equipo profesional de primer nivel, tal es así que va a estar en las tres grandes. Es por esta razón por la que Belda prefiere reservar corredores para el Tour y la Vuelta y no hacer el paripé en el Giro. Pero paripés hay muchos en el ciclismo y estamos hartos de ver gente cómo se retira en cuanto llega lo duro.
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Ullrich vino a una Vuelta para preparar descaradamente los Juegos de Sydney-2000 y no pasó nada. Equipos italianos ha habido que venían con semejante descaro a la Vuelta para ganar las primeras etapas llanas y cuando desaparecían sus posibilidades ante la montaña se quedaban con una representación testimonial. No digo que el Kelme debiera hacer lo mismo, pero el ciclismo es un deporte que fomenta los descaros: corredores que pierden tiempo deliberadamente en una etapa para que en la siguiente el pelotón no se inquiete ante su escapada, el líder que deja ganar a un compañero de fuga, etc.
Ahora bien, no sé si es una cuestión de descaro más que honradez el tema que nos ocupa. Tanto tiempo hablando los directores de la importancia de tener el equipo al completo, va Belda y se presenta en Italia con un corredor menos. Será porque si alguien se le retira no podrá participar en ninguna carrera hasta que termine el Giro, y el Kelme se dispone a participar simultáneamente en las vueltas a Asturias y Castilla y León. Está claro que el equipo no le da para tanto, pero también va en la idiosincrasia del propio equipo rebelarse contra el statu quo establecido y con ello quien gana es el aficionado.
