Fin del sueño para el Portland
Con la final decantada Portland perdió entonces los nervios, varios jugadores antonianos trataron de agredir a los árbitros, y la falta de deportividad empañó aún más una final.

El Portland San Antonio ha perdido contra todo pronóstico la Copa de Europa al caer en el encuentro de vuelta de la final de la Liga de Campeones ante el Montpellier francés (31-19) y desperdiciar una renta de 8 goles conseguida en el partido de ida en Pamplona.
El rival, novato en finales europeas
El Montpellier, un novato en finales europeas, conquistó su primera Liga de Campeones merced a una agresiva defensa, acrecentada por la permisividad arbitral, que dejó sin ideas en ataque a un diezmado equipo navarro que se vio incapaz de oponer resistencia al equipo francés, que conquistó merecidamente el título endosando un severo correctivo a los navarros.
El Montpellier salió de inicio muy fuerte, con una defensa avanzada presionante y dura, que complicó en exceso el ataque posicional de los navarros y dio la primeras en el electrónico al equipo francés (3-0, m.5).
A Portland, con varios de sus jugadores tocados y un Rivero protestando por el cambio del color del balón, le costó demasiado meterse en el partido y sólo una superioridad numérica le permitió anotar los primeros tantos y recortar diferencias (6-4, m.9).
El conjunto francés mantuvo la agresividad defensiva, con cierto permiso arbitral, mientras el siete antoniano prosiguió muy desacertado en ataque, sin ideas ni fluidez en la circulación de balón.
Contragolpe mortal
Esto propició el contragolpe letal de los franceses que no perdonaron y endosaron un parcial de 5-0, que colocó un 11-4 (m.17) y situó la eliminatoria a un solo gol de la remontada. El técnico antoniano, Zupo Equísoain, movió el banquillo para intentar frenar la avalancha local y el equipo navarro economizó una doble exclusión en las filas de Montpellier para recuperar su efectividad por mediación de Richardson y Garralda y limar la distancia a cuatro tantos antes de marcharse al vestuario (14-10).
En la reanudación, Portland no mejoró, siguió insistiendo en sus propios errores haciendo de nuevo demasiadas concesiones a su rival que, espoleado por el acierto de Omeyer bajo los palos empezó a creer en sus posibilidades de alzarse con el título. La falta de conexión entre Richardson y los laterales y la escasa intensidad defensiva del Portland permitió al Montpellier abrir una brecha que daba la vuelta a la eliminatoria por primera vez en el minuto 44 (22-13).
Renta anulada
El partido empezaba entonces de cero para Portland, pero el esfuerzo físico comenzó a pasar factura y fue minando la moral del equipo antoniano hasta permitir al Montpellier, comandado por un excepcional Guigou, con diez tantos, alcanzar los 12 goles de diferencia a falta de dos minutos para el final (30-18).
Con la final decantada Portland perdió entonces los nervios, varios jugadores antonianos trataron de agredir a los árbitros, y la falta de deportividad empañó aún más una final que deja a los navarros un sabor muy amargo y complica en exceso sus posibilidades de jugar la Copa de Europa la próxima temporada.
Ficha Técnica
31 - Montpellier (14+17): Omeyer; Dinart (-), Kabengele (3), Karabatic (5, 3p), Anquetil (4), Guigou (10, 4p), Bojinovic (5) -siete inicial-, Martini (ps), Sioud (2), Golic (-), Burdet (-), Puigsegur (2), Stefanovic (-).
19 - Portland San Antonio (10+9): Rivero; Martín (-), Urdiales (3, 1p), Richardson (4), Ambros (3), Iakimovic (3, 1p), Juancho (3) -siete inicial-, Malumbres (ps), Calbry (-), Kisselev (-), Garralda (2), Mainer (1) y Ortigosa (-). Marcador cada cinco minutos: 3-1, 6-4, 10-4, 12-6, 13-7, 14-10 (descanso). 17-11, 20-13, 22-14, 25-15, 27-18 y 31-19 (final).
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Arbitros: Boye y Jensen, de Dinamarca. Excluyeron dos minutos a Kabengele (2), Karabatic (2), Dinart, Burdet y descalificaron por tarjeta roja directa a Anquetil (m.59) por el Montpellier, y a Juancho, Martín, y descalificado por triple exclusión a Ambros en el minuto 56, por el Portland San Antonio
Incidencias: Encuentro de vuelta de la final de la Liga de Campeones de balonmano, disputado en el pabellón Rene Bougnol ante unos tres mil espectadores, 200 de ellos seguidores antonianos desplazados hasta Montpellier. En el partido de ida el Portland ganó en Pamplona por 27-19. Presenció el encuentro en vivo la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina.