Por ética y moral, el Espanyol tiene mi prioridad
Lleva cuatro años en el Espanyol y poco a poco se va convirtiendo en un ídolo. A la grada de Montjuïc le costó quitarse de la cabeza la idea de que era un barcelonista de los de toda la vida. Resultó ser un digno profesional que armar su zurda desde el centro del campo como quien no quiere la cosa. Roger García está de moda y coincide que está en pleno mareo de ofertas por renovarle. El vallesano es un perico más. En las oficinas le valoran. ¿Suficiente? Él desearía que la respuesta fuese afirmativa.
Se sigue hablando de su gol en Vallecas y ya han pasado cuatro días. ¿Qué tirazo, verdad?
Pues me gustaría verlo.
¿Cómo?
El domingo llegué tarde a casa y me metí en la cama, y el lunes cuando puse la televisión ya lo habían dado. El porcentaje de efectividad en estos tiros es tan bajo que costará volver a hacerlo, así que otra vez tendré que estar más atento.
¿Piensa que si lo hubiera marcado con la camiseta del Barcelona estaríamos todavía relamiéndonos ante el televisor?
No me importa. Yo juego en el Espanyol, tengo mi recuerdo de Vallecas y con esto me quedo más que contento.
Ya van cuatro temporadas en Montjuïc. ¿Y si aún jugase en el Camp Nou?
Nunca se sabe que podría ser de mí. El Barcelona me queda lejos. En la época de Cruyff armamos un buen equipo, pero se falló en la semana decisiva y se nos marchó la Liga y la UEFA. De haber tenido un delantero goleador, la historia sería distinta. Todo se fue al traste en pocos días.
Sin embargo recayó en un modesto, en un eterno rival que solía pasar desapercibido, pero que es el último que ha logrado un título nacional. ¿Sensaciones?
En el Espanyol me sentí muy a gusto desde que llegué, y además ganamos una Copa del Rey rápidamente... Te crees que vas a un club diferente y empiezas llevándote un título...
¿Se le hizo duro dar el paso?
No me costó adaptarme a ser perico. Hay que tener la habilidad de ser realista y de que no nos debiéramos comparar con Real Madrid y Barcelona. Lo único que puede pasar es perjudicial. Cada uno debe atenerse a su nivel. Además, al Espanyol se le conoce.
Quizá por ese interés en aparentar se quiso fichar a Juande Ramos y revolucionar un sistema que ya funcionaba...
Lo de Juande no resultó bien y punto. Se apostó por llegar más alto. Todos lo intentamos, pero no se ha logrado.
Y lo que sí consiguieron fue sufrir todo un año, ¿no?
Sí sufrimos, pese a que el fútbol no se puede comparar con otros trabajos. Los futbolistas tenemos en nuestras botas mucha responsabilidad, sobre la gente, los pericos de la grada. Esos sentimientos que despierta el fútbol no se encuentran en otro ámbito de la vida. En mis botas y en las de todos nuestros compañeros pasan los padeceres de los socios, y eso no es fácil de llevar, pese a que una vez estás en el campo decidas olvidarte de todo y hacer lo que más te gusta: jugar y ganar por tu equipo. No me agradaría que nadie pensara que somos personas a la que sólo nos importa cobrar al final de cada mes.
Roger no jugará en Sevilla por sanción. ¿Otro partido dramático?
Espero que lo pero haya pasado. Con otro triunfo todo será más fácil. No queremos presentarnos en la última jornada con el miedo en el cuerpo. En el deseo de todos es acabar esta temporada lo más arriba posible. Ya hemos encadenado ocho semanas seguidas sin perder, pero todavía nos queda camino, ya que veníamos de lejos. Tenemos que mandar un mensaje de tranquilidad a la afición. Por haber ganado fácil en Vallecas no podemos lanzar las campanas al vuelo, los rivales también aprietan. Gana el Recreativo, el Osasuna también...
¿Y de su futuro? Acaba contrato el 30 de junio y nadie se pone de acuerdo... y los que quieren ser presidentes del Barça se frotan las manos pensando en lo buen reclamo electoral que sería usted en plena campaña...
Por ética y moral debo escuchar primero al Espanyol. Tiene prioridad en todo. No puedo negarle esto al club que me ha dado la posibilidad de estar cuatro años maravillosos.
¿Se quiere quedar?
No me cansaré de repetir que en el Espanyol estoy muy a gusto. De momento no hemos pasado de unos contratos que no van más allá de una negociación previa. No me he planteado una fecha determinada para empezar a escuchar las ofertas de otros clubes. Sé que mi representante ha recibido llamadas interesándose por mi situación, pero nada más.
Algunos manifiestan que renovarle sería el primer gran fichaje para el próximo curso. ¿Se siente valorado por el club, por la gente?
Le agradezco a todos que estén de mi lado, y que compartan todo lo que estoy trabajando en el Espanyol. No sé si debo ser el primer fichaje, eso tendría que decidirlo el entrenador.
Tiene una clase bárbara, y una zurda que enamora cada semana más, pero su hora en la Selección española parece que no llega. ¿Tiene la sensación de que se han olvidado de usted?
No me obsesiona ir con la Selección española. Lo único que me importa es jugar bien aquí, en Montjuïc. Luego todo vendrá y si mi futuro está vestido de rojo, pues mejor. En el fútbol, las buenas noticias llegan si haces las cosas como se deben.
¿Cree que Roger no entra en los planes de los entrenadores nacionales por ser del Espanyol, un club que no vende lo que otros?
No estoy de acuerdo con la teoría de que a la Selección sólo van los del Real Madrid y del Barcelona. Los que estamos en equipos más pequeños no podemos excusarnos con nada de eso. El nivel de los jugadores de Primera División ha crecido mucho, por lo que todos nos encontramos con más competencia desde todos los clubes de la máxima categoría.
Hablando de nivel, en su vestuario hay algunos que han catalogado como los hijos de una generación de futbolistas excepcionales: Lopo, Soldevilla, Tamudo, Morales, Bertran... ¿Buenos, verdad?
Nadie duda de ello. No es la primera temporada que están rayando al máximo nivel. Llegaron y se mantuvieron. ¿Qué más se les puede pedir? En estos momentos tenemos un grupo muy compensado en el que no sería fácil dar cabida a algunas figuras de clubes más poderosos.
Nos queda hablar sobre su hermano. ¿Óscar ha recuperado aquello que perdió en algunos pequeños fracasos?
Ha vuelto y estoy satisfecho por ello. Para mí está jugando muy bien: en el toque, jugando de espaldas para el equipo...
Noticias relacionadas
Como culé no puede escaparse de ser cuestionado al respecto de la crisis permanente del Barcelona. ¿Se han hecho las cosas muy mal?
¿Culé? Yo soy de dónde me tratan bien, y de momento no tengo ninguna queja del Espanyol. Repito que aquí se me trata de maravilla en todos los sentidos. Así que no soy nadie para valorar una situación de un club. Por ser de alguien, soy del Sabadell, que es el equipo de mi ciudad.