Yo digo Juan Mora

Ganar está carísimo

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Hay que celebrar el día de ayer. Daniel Pedrosa y Sete Gibernau ganaron en Suráfrica y Carlos Moyá, en Barcelona. Hubo una cuarta victoria más individual en el extranjero, la de Julio Rey en Hamburgo, pero ahí faltaban muchos de los mejores maratonianos del mundo, aunque la marca conseguida proporciona categoría a su victoria. Ganar hoy en día en un deporte ultracompetitivo y superprofesionalizado es dificilísimo. Que se le pregunten a Iban Mayo, quien rozó el triunfo en la Lieja-Bastoña-Lieja, carrera de rango superior donde no faltaban los mejores clasicómanos.

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Para valorar el precio de la victoria fijémonos en la de Moyá. Es uno de los mejores tenistas del mundo y el de ayer fue el 15º torneo que gana (incluidos dos no ATP) en sus nueve años como profesional, en los que ha disputado 205. Es decir, gana el 7,3% de los que juega. En su contra puede estar que acusa la presión de las finales, pues ha ganado 15 de 31 jugadas, pero Hewitt, que es el jugador que precisamente más se crece en una final —ha ganado 20 de 27—, tampoco alcanza un alto porcentaje de torneos ganados: el 19,8%, y eso que desde el 24 de octubre de 1999 no ha perdido más que tres finales.

Ganar en motos también está carísimo. Y más aún cuando se corre contra Valentino Rossi, todo un fuera de serie porque alcanza un insultante porcentaje de victorias: el 46,4%. Ha competido en 110 Grandes Premios y ha ganado 51. Gibernau lleva 113 y ayer consiguió su segundo triunfo (1,8%). Como para enmarcarlo. La victoria de Pedrosa fue la cuarta de 34 carreras, lo que le proporciona un porcentaje de 11,8% primeros puestos, que no está nada mal, pues como estarán pudiendo comprobar eso de ganar no es algo que se pueda conseguir todos los días. Por eso las cuatro victorias de ayer saben a gloria.

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