Asalto al triplete
El balonmano europeo habla español. Presente en las tres grandes finales continentales, por tercera vez en la historia puede monopolizar los títulos

Tres de los cinco equipos españoles que arrancaron en Europa esta temporada se han plantado en otras tantas finales a ida y vuelta: el Portland, en la Champions League; el Ciudad Real, en la Recopa; y el Barcelona, en la EHF. Los otros dos cayeron en duelos fratricidas: el Altea, ante el Barça en las semifinales; el Ademar, en cuartos de final ante el Ciudad Real. Ningún país presenta un balance parecido, y hasta la multimillonaria Budesliga, arrollada por los clubes de la Asobal, tiene que rendirse a la evidencia y sin representación en las finales.
El éxito de esta temporada es tan sólo cumplir la tradición. Hace 10 años que el balonmano nacional no falla, que cada temporada se apunta algún éxito. Por ejemplo, en las 10 últimas campañas se ha logrado ocho veces ganar la Copa de Europa, y en la campaña anterior, una de las menos afortunadas, el Ciudad Real ganó la Recopa y el Barça fue finalista de la EHF.
Juan de Dios Román, ahora entrenador del Ciudad Real y siempre estudioso del balonmano, saca algunas conclusiones al respecto: "Podría decirse que estos triunfos están relacionados con la presencia de extranjeros en nuestros mejores equipos, pero en esa situación también se encuentran otros países, que incluso son más poderosos económicamente. Así que habrá que pensar que también influye la buena competición de que gozamos y el altísimo nivel de los entrenadores españoles, colectivamente los números uno de Europa".
Respecto al triplete, ganar las tres competiciones de una tacada, Equisoian, entrenador del Portland, dice que "es complicado porque los rivales están ahí porque son muy buenos", aunque asegura que "al menos, el título del Barcelona está asegurado. Tras ver al Astrakán en Hungría, no cabe duda de que los azulgrana van a ser campeones".
Entre los jugadores también hay expectación por hacer ese triplete que vendría a lavar la imagen de la campaña anterior, cuando se rompió una racha de ocho campañas seguidas dominando la Copa de Europa. Dice Oleg Kiselev (jugador del Portland), que "los tres equipos españoles están en una buena posición para ser campeones, pero sin despreciar a los rivales. Por ejemplo, el Montpellier tiene en sus filas más de media Selección francesa, bronce en el último mundial".
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Lo que sí está asegurado es el espectáculo en las gradas. En Pamplona hace días que no hay entradas; en Ciudad Real han ampliado el aforo, pero ni así van a poder atender todas las peticiones. El Barcelona, la próxima semana, llenará el Palau para levantar la única competición continental que le falta por conquistar.
Juan de Dios Román no desaprovecha la ocasión para señalar que "globalmente, los logros internacionales de los clubes españoles de balonmano año tras año no encuentran paragón en el deporte nacional, aunque en muchos casos haya que seguir mendigando la atención de los medios de comunicación".
