9.000 almas empujaron al equipo en La Fonteta
Dieron color naranja a las gradas y calor a los hombres de Paco Olmos sobre el parqué

Un equipo necesita de su afición en los momentos más importantes y el Pamesa Valencia dispuso del apoyo, empuje y fuerza de toda la Fuente de San Luis en el decisivo duelo de la final de la ULEB Cup. Después de desplazarse de forma masiva a las dos finales europeas anteriores de la Copa Saporta en Zaragoza y Lyon, la hinchada azulejera se convirtió ayer en la fuerza extra que necesitaba Pamesa para superar al Novo Mesto y levantar su primer título continental tras las dos decepciones previas.
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Más de 9.000 almas llenaron una Fonteta hasta los topes (la mejor entrada de su historia) y dieron color naranja a las gradas y calor a los hombres de Paco Olmos sobre el parqué. La marea taronja invadió todos los asientos del pabellón valenciano y disfrutó antes (durante una presentación al estilo NBA), durante y a la conclusión del choque contra el conjunto esloveno, que sintió la fuerza del fortín valenciano, que ha permanecido invicto en todo el torneo continental.
El tifo de una enorme senyera cubrió el pabellón al completo instantes antes del salto inicial de una victoria gloriosa. La noche más bonita del Pamesa Valencia comenzó y terminó con la alegría y la extenuación de la celebración del primer trofeo continental. Pamesa ya está entre los grandes. Su afición llevaba ahí desde hace tiempo.