Liga de Campeones | Milán 3 - Ajax 2

El Milán liquida al Ajax con cerrojazo y suerte

Tomasson dio el pase al Milán con un tanto en el descuento

<b>SÓLO SUERTE.</b> Un Milán racano se salvó en el 91’+ de la eliminación.
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Si la Juve y el Inter tuvieron una flor para eliminar a Barça y Valencia, ayer el Milán plantó un jardín completo para deshacerse de un Ajax que pronto, muy pronto, será de nuevo un grande de Europa. Por tanto, derby lombardo en semifinales. En la ida será local el Milán; en la vuelta, el Inter.

El fútbol italiano ha vuelto a las cavernas, al patadón y tentetieso, al catennaccio obsesivo jueguen sus equipos en casa o fuera, haga sol o truene. Ayer, Ancelotti se despachó con un planteamiento ultraconservador, indigno de unos cuartos de final de la Champions. Y cuando uno recuerda el Milán de principios de temporada (el tridente, los jugones en el campo, la apuesta por el ataque), dan aún más ganas de echarse a llorar.

Enfrente estaba un Ajax que sí que juega. Sus futbolistas son unos imberbes descarados que, en un par de añitos, pondrán patas arriba el fútbol europeo. Al tiempo. Tic-tac-tic y el Milán desbordado, con una vía de agua kilométrica abierta en el centro del campo. Sólo Nesta y Maldini eran capaces de achicar la inundación en la sala de máquinas rossonera.

En una de las pocas jugadas con sentido ofensivo de los milanistas, Inzaghi clavó el 1-0. El Ajax dejó el toque a un lado y pareció desmoralizarse, pero le salvó la campana del descanso. Ahí se decidió a aparecer Van der Meyde, una bala corriendo y con un sentido del desborde inmenso. Litmanen logró el momentáneo empate, pero el Milán no tuvo ni que abrirse: en la jugada siguiente, Sheva puso el 2-1 en el marcador.

EL DETALLE

Ambrosini se pierde la ida ante el Inter

Ambrosini se perderá el partido de ida de semifinales ante el Inter por acumulación de amonestaciones.

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El Ajax no bajó los brazos, tic-tac-tic. Y Pienaar logró una nueva igualada a 12 minutos del final ante un Milán que era impotente ante el baile ajaccied.

Pero surgió algo inherente al catennaccio: la suerte, que gasta pasaporte italiano como se ha visto en estos cuartos de final. Y Tomasson marcó el 3-2 que clasificó al Milán en el último suspiro. No se preocupen: el Ajax volverá. Y los italianos tendrán su merecido. O al menos eso espero.

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