Primera | Real Madrid 1 - Barcelona 1

Antic enjauló al Madrid

Gran partido táctico del técnico del Barça. Anuló los principales resortes del Madrid y potenció las virtudes propias con presión ordenada y posesión de balón.

<b>SE LE FUE DE LAS MANOS</B>. Muñiz no supo cortar el juego duro y el partido se le fue de las manos.
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Radomir Antic preparó el partido a conciencia: alineación estratégica, intencionada y cargada de astucia. Montó una jaula para el talento del Madrid con Motta como referente por delante de los centrales Puyol y De Boer. A la vez, Gabri y Mendieta asistieron con generoso esfuerzo para taponar un ala izquierda por donde cayó erroneamente Zidane ahogando a su compañero Roberto Carlos. Raúl nunca encontró terreno y Ronaldo, sólo el gol. El Barça jugó en asociación, armonioso y electrizado por su futbolista más completo: Luis Enrique. El ex madridista desestabilizó, apoyó en la presión, no paró de incomodar y hasta marcó gol.

Buen esquema

Bandas equilibradas, con Motta pivotando. Xavi, el dueño en el eje y Luis Enrique libre de movimientos. Sorín, una flecha. Todas las zonas resueltas.

Presión total

El Madrid no pudo jugar con comodidad. Las líneas del Barça se movieron como acordeón ahogando la posesión de balón para desesperación madridista.

Zizou perdido

Con Raúl renqueante, era necesaria la jerarquía de Zidane por el centro. Pero el francés se equivocó, emboscándose en la banda izquierda. Cuando apareció, brilló y debió moverse más para asistir a Figo y Roberto. El tridente no funcionó.

Sorín y L.Enrique

Espectacular su movilidad. Luis Enrique apoyó todas las coberturas y se proyectó como un tiro al ataque. Marcó gol con intuición. Y sobre Sorín: ¡le vimos al rechace de Casillas en el gol de Luis Enrique! y sube a rematar de cabeza. Un torpedo.

Sin fantasía

Al Madrid le distingue en cada partido su fantasía para crear en los metros finales. Ayer no sucedió. Zidane apenas apareció, Raúl estaba tocado y Ronaldo no encontró metros para correr. Figo fue el más batallador, pero sin recompensa. Le faltó al Madrid la pegada que le distingue.

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Jerarca Motta

Una clave del partido fue la capacidad de Motta para bloquear la línea media. Makelele y Flavio se vieron bloqueados y desbordados por la movilidad de Xavi, que vivió feliz gracias a las coberturas de sus compañeros. Los dos pivotes del Madrid naufragaron. El control del balón fue del Barça.

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